viernes, mayo 24, 2024
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Los bancos tradicionales están en caída y esto puede ser una buena noticia para nuestro Dinero Tropical


Dinero Tropical
Por José Hernández Herrera

El pasado 25 de marzo, La Jornada publicó que se han cerrado en México casi mil sucursales bancarias desde la pandemia. En un primer momento podría parecer que algo no anda bien en nuestro sistema financiero mexicano, pero la realidad es que los bancos están en tiempos de vacas gordas. Hoy, los bancos en México están teniendo ganancias históricas.

Sin embargo, según los datos del Banco de México, de 12 781 sucursales que había en 2020, año de pandemia, a diciembre de 2023, la cantidad había disminuido a 11 mil 838 bancos con presencia física.

¿Qué está sucediendo entonces? Los bancos como toda empresa rentable han tenido que aceptar que los usuarios están cambiando sus hábitos financieros y hoy están utilizando cada vez más los famosos neobancos. Los neobancos son instituciones financieras que ofrecen productos financieros desde medios digitales, dando la posibilidad de adquirir productos financieros desde la comodidad de la casa. Los neobancos prácticamente no tienen sucursales físicas. Luego entonces, los bancos tradicionales han tenido que migrar poco a poco a este tipo de servicios y en ese camino han cerrado sucursales.

¿Qué significa esto para nuestro dinero tropical?

Desde mi punto de vista y aunque parece contraintuitivo, pueden ser buenas noticias el que estas sucursales se estén cerrando. Buenas noticias para nuestro dinero veracruzano.
Analicemos esto por parte.

México, pero especialmente estados como Veracruz tienen enormes carencias de servicios financieros y también poca educación financiera.

La estrategia del gobierno federal en este sexenio con el Banco del Bienestar fue tener por lo menos una sucursal física en cada municipio. Este plan tenía como uno de los objetivos principales la inclusión financiera debido a que los bancos tradicionales no tenían el mínimo de interés de crear sucursales en lugares donde no eran rentables.

La decisión de los bancos tradicionales de no abrir nuevas sucursales bancarias tiene una lógica financiera desde el punto de vista del banco comercial, pero seguía dejando una problemática en cuando a temas de inclusión financiera.

Recordemos que los bancos en México son un oligopolio, es decir, que la oferta bancaria se encuentra concentrada en unas cuantas empresas. En el caso de México, estos bancos son por tamaño BBVA, Banamex, Santander, Banorte, HSBC, Inbursa y Scotiabank.

Estos bancos gigantes no los veríamos ni de lejos con sucursales físicas en municipios veracruzanos sin grandes ciudades.

A lo más, otros bancos más pequeños o empresas que ofrecen otros servicios están entrando en ciudades con menores habitantes de Veracruz, muchos de ellos porque además de servicios bancarios ofrecen otros servicios como Banco Azteca, BanCoppel o incluso los OXXO.

Por lo tanto, hoy la inclusión financiera por medio de bancos físicos en Veracruz se encuentra en primer lugar por los Bancos del Bienestar, en segundo lugar, por los bancos pequeños o tiendas como OXXO.

Pero la gran ganadora de la batalla podría ser en un futuro muy cercano los productos que se ofrezcan por medio de los famosos neobancos o la apertura a productos financieros que hagan los bancos tradicionales por la banca digital.

En resumen, estamos ante un periodo de transición hacia productos digitales y el periodo de culturalización financiera será fundamental para integrar más rápidamente estos servicios en Veracruz porque la banca digital es muy escalable con acceso a internet y un dispositivo como celular, Tablet o computadora.

Nuestro estado deberá dar atención a cuatro grandes aceleradores de la inclusión financiera: acceso masificado de internet público, uso de la banca electrónica por medio de bancos tradicionales, neobancos o Banco del Bienestar, promover el uso del Banco del Bienestar como opción de sucursal física y finalmente la educación financiera desde el ámbito privado y de gobierno.

Esto hará que otros servicios como la compra y venta por medio de terminales bancarias o transferencias, la apertura de cajeros automáticos, el ahorro e inversiones desde plataforma digitales e incluso el uso de créditos por medio de Fintech sea cada vez más accesible.