martes, agosto 9, 2022
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Falso, que la Nueva Escuela Mexicana sea anti religiosa

Aunque parece una propuesta novedosa hecha en el marco conceptual del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la Nueva Escuela Mexicana (NEM) es una recuperación del patrimonio pedagógico nacional que no sólo retomó conceptos de distintos filósofos y educadores del siglo XIX y XX sino de la raíz profunda de la toltequidad y de los modelos autosustentables educativos provenientes de las culturas originarias. Ver la educación como un acto de amor. como una manera de crear entre el alumno y el conocimiento, con la guía de los maestros, una nueva relación estrecha y enriquecedora que defina el rumbo del país es a grandes rasgos lo que dice en esta entrevista el académico universitario y normalista, Atanasio García Durán.

La Jornada Veracruz: Podría explicarnos qué es la Nueva Escuela Mexicana, porque quienes no estamos imbuidos en el ámbito educativo lo vemos como algo desconocido.

AGD: En efecto existe esa interrogante de que es algo nuevo y pareciera ser que se está originando algo desconocido, cuando en realidad la NEM es una recuperación de nuestro patrimonio pedagógico, replanteado ahora con la nueva ley General de Educación, reformada en 2019 con lo que se echo abajo toda la reforma anterior que contencía preceptos de altísimo daño como el hecho de ubicar a los maestros, desde la perspectiva de que si eran idóneos o no o hacerles una evaluación. Esto afectaba la estabilidad de los maestros porque advertían que se estaba causando un daño a la esencia y la tradición educativa que nosotros tenemos.

La NEM replantea una educación diferente a la que nos fue impuesta y lo digo desde mi experiencia docente pues soy profesor normalista de origen, y esta claro que nuestro propósito es cumplir los lineamientos institucionales que lleven el conocimiento a un mejor desarrollo de vida de nuestros alumnos, y obviamente los padres y de la sociedad en general. Yo creo que ese es el espíritu de los maestros y entonces al estar teniendo una práctica educativa que era contraria a todo eso, en la que se imponen conceptos que en realidad llevan al fastidio de los maestros con esto de las llamadas competencias, competencia genérica, disciplinaria, etc; es un absurdo, como fue un absurdo antes, este problema de la educación que distrae, que no va al fondo y al enriquecimiento del conocimiento.

Esto no se da solamente en la Reforma Educativa de Peña Nieto, ahí fue cuando se exacerbo todo eso, pero tiene antecedentes anteriores. A mí me tocó como profesor, por ejemplo, ocuparme de los planes de enseñanza, de los programas, de redactarlos con los llamados objetivos, objetivo general, objetivo específico, particular y era hasta buscar determinados verbos para ver si el objetivo general estaba bien y el objetivo particular. Era un entretenimiento absurdo y fueron como 30 años aplicando eso de la objetivitis. Fue pérdida de tiempo porque la educación debe profundizar en el conocimiento, contrastando su realidad, su contexto y con quienes se ocupan de cómo desarrollar una educación vinculatoria con la problemática local contextual.

La educación se había alejado totalmente de eso, entonces la Reforma Educativa que hoy se plantea en la llamada NEM, es porque tenemos tradición y patrimonio educativo como fue la creación de la Secretaria de Educación Pública en 1921, aunque en realidad esa constitución patrimonial educativa viene de mucho más atrás. El mismo José Vasconcelos forma parte de un pensamiento educativo diferente que fue la corriente floresmagonista, de los hermanos Flores Magón, quienes en su manifiesto en 1906 plantean una educación diferente a la que se venía impartiendo, que era la educación primero limitada que en realidad no había educación rural, y segundo, una educación de cuatro paredes, una educación áulica. De hecho Vasconcelos colaboró en el peeriódico Regeneración de los Flores Magón orientado por las ideas de la Revolución mexicana. Pero va más allá, antes de la Revolución mexicana tenemos en nuestras culturas originarias el verdadero sentido de una educación propia. Miguel León Portilla recientemente fallecido investigador, historiador, filosofo de la UNAM y del Colegio de México plantea lo que él llamó la toltecayotl, él la adjetivisa con un término derivado que creó llamado la toltequidad, esto es una filosofía educativa, es una filosofía social, es una filosofía de explicación del universo, que tuvieron nuestros antepasados originarios, porque por ejemplo a hacer los calendarios más exactos del mundo no era del conocimiento, del tin marín.

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