Luis Adalberto Maury Cruz
La tregua en Ucrania
La tregua le conviene siempre al más débil y la concede el más fuerte. Una tregua en Ucrania es entre potencias, ni Ucrania ni la Unión Europea (UE) ni Reino Unido lo son, la guerra en Ucrania es una guerra entre la OTAN y Rusia, el patrón y dirección de la OTAN es EEUU, esto explica por qué el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, se reunieron en Arabia Saudita, siendo el primer encuentro entre representantes de ambos gobiernos en más de tres años, no fueron invitados funcionarios de Ucrania ni de ningún país europeo.
Las conversaciones en el país árabe sobre la guerra en Ucrania, es sólo entre potencias involucradas, Rusia y EEUU. La UE y Reino Unido son un pálido y borroso recuerdo de su otrora poder global y hoy los europeos cada vez son menos potencia regional, no así Turquía. (No hay que omitir que la guerra en Ucrania es una guerra fratricida, pues tanto Rusia como Ucrania, son naciones eslavas, con un origen histórico y cultural en la Rus de Kiev).
La paz duradera y las condiciones que exige Rusia las establece desde una preponderancia que ha ganado en esta guerra multidimencional contra el Occidente Colectivo. La tregua la puede conceder Rusia, pero esto no será gratuito, es previsible que el Oso no permita en este lapso de tiempo el rearmamiento de Kiev, a quien menos le conviene una tregua es a quien va ganando, y es evidente que no es la OTAN. Por esto la tregua refiere al no atacar infraestructura energética.
Por otro lado, las incursiones de Kiev como en el caso de Belgorod de este 18 de marzo y los intentos de Zelenski de no suspender la guerra, son actos de sus aliados europeos, para poder ingresar a la mesa de negociación de la repartición de Ucrania. En efecto, Ucrania es un botín de guerra, la pregunta es: ¿entre quienes se la repartirán? Los europeos harán todo por entrar a la repartición, incentivarán el conflicto, coloca a Europa al borde de una escalada militar, en el preludio de una guerra continental ya no de proximidad sino directa. Esto muestra que el fracaso de Zelenski es el fracaso de Europa, no de EEUU y es una la victoria del Oso.
No hay que omitir que Zelenski es un gobierno ilegal, pues su periodo ya concluyó, por eso Trump lo llamó dictador y la democracia europea niega esta verdad.
El fracaso de la OTAN y la crisis de liquidez del Occidente Colectivo
La OTAN es la fuerza militar más formidable del planeta en el imaginario de la burocracia de Bruselas, el grueso de su poderío está en EEUU, a un océano de distancia de Europa y Washington ya no es la potencia militar unipolar, ni está en la cúspide armamentística, la primera potencia militar es Rusia, como lo muestra la derrota de la OTAN, mediante sus armas hipersónicas y electrónicas, e inteligencia artificial militar.
La guerra de desgaste contra Rusia data de 2013/2014 con la revolución naranja en Ucrania, con la reincorporación de Crimea al Kremlin. El Oso no sólo sigue en pie, sino que es más fuerte en lo energético, militar, económico y financiero, mientras tanto la UE y Reino Unido están en fase de desindustrialización y crisis.
La conducta y tendencia de Bruselas y Londres, no reflejan el sentir popular, los gobiernos opuestos al Kremlin carecen de legitimidad política, están envueltos en descrédito y crisis sociales, políticas y económicas. La crisis de liquidez del Occidente Colectivo y en particular de EEUU, se agudizó con el fracaso del reseteo financiero del modelo neoliberal, el fracaso de la Agenda Verde, el abandono de los fondos de inversión de la Agenda 2030, la progresiva desdolarización (aunque Moscú da la impresión de dejar de acelerar tal desdolarización en estos primeros tres meses del 2025).
Es innegable que el sistema financiero occidental SWIFT, el petrodólar, el dólar como moneda de reserva internacional, ya no es unipolar pero desde el punto de vista geofinanciero tiene una hegemonía planetaria, en declive, es lo suficientemente grande como para que China y Rusia no lo dejen morir (el primer tenedor de dólares es China). Pero el sistema financiero occidental es lo suficientemente nocivo en un orden multipolar que la propia inercia de la época y de los nuevos actores globales (Rusia y China) lo llevan a limitarlo.
El grave error de La Casa Blanca es que ocupó al sector financiero y al dólar como instrumento militar de destrucción masiva y por ello la desdolarización y los sistemas rusos y chinos alternos al SWIFT, siendo formas de garantizar la seguridad existencial de estos Estados, es para ellos una necesidad de seguridad existencial en lo financiero.
La arrogancia de Washington llevó a destruir la unipolaridad del sistema financiero occidental. Lo previsible es un mundo financiero multipolar con otras monedas de reserva a parte del dólar. Todo esto en el marco de la revolución de los sistemas de contabilidad distribuida, de las central bank digital currency o CBDC y del dinero electrónico, en su conjunto, esto es la estructura del nuevo orden financiero de esta Tercera Modernidad.
La guerra y la crisis de liquidez
La guerra es un negocio, un mercado de productos y servicios, el complejo industrial militar es su proveedor, no resulta descabellado que la guerra en Ucrania haya contenido la hecatombe financiera y económica en el Occidente Colectivo, que data de 2008 tras la quiebra de Lehman Brothers; EEUU busca salvaguardar su interés que es revertir su crisis de liquidez, postergándose desde la administración de Biden, a costa de lo que sea; por ello si es necesario que caiga la UE, caerá como está ocurriendo y si para salvar a Washington hay que armar a la UE lo hará.
En este orden de prioridades, la insistencia de Bruselas de ver a Rusia como un enemigo próximo y rearmar a los ejércitos de la UE, supone fondear a Washington a través de la compra de armamento, municiones y equipo al complejo industrial militar. Es evidente que quien pagará el rearme de la UE son los contribuyentes de cada Estado miembro en detrimento de la seguridad social, no la antidemocrática burocracia de Bruselas. El complejo que ganará con esto seguirá siendo el estadounidense y en mucho menor grado el europeo (alemán, francés y de Reino Unido).
La guerra en Ucrania representa también la lucha por las tierras raras, materia prima para la actual revolución tecnológica, las cuales requiere tanto la UE como EEUU. La reunión de Arabia Saudita muestra los acuerdos entre el Oso y la potencia del norte y a una burocracia europea que primero fue dependiente de la agenda del partido demócrata con su América Global, en la administración Biden, y que hoy presenta un abandono de La Casa Blanca trumpista.
No es sensato suponer que Rusia efectúa su Operación Militar Especial, por expansión; pues es el país más grande del mundo, con bastar regiones de riquezas de todo tipo (incluyendo las tierras raras); pero en la zona del Donbas, ahora territorio ruso, es rico en estos materiales y son tierras muy fértiles, es decir, con esta guerra perdió EEUU y la UE las materias primas para la actual revolución industrial. Amen que la UE perdió el suministro de gas y petróleo ruso barato, que fue la fuente del progreso económico de toda Europa. El progreso europeo no se basó en la democracia, ni en el libre comercio, sino en los energéticos baratos rusos.
A manera de corolario:
La dupla Rusia/EEUU y sus puntos de convergencia y acuerdos, visible en el acercamiento de presidente Trump con su homólogo Putin, en la reunión de Arabia Saudita, muestra que en geopolítica las potencias como las personas pueden tener desacuerdo y conflictos en ciertos puntos pero no en todos.
La forma de salir de la crisis de liquidez de Occidente y en particular EEUU supone una nueva arquitectura financiera basada en canasta de monedas de reserva internacional, CBDC, en el dinero electrónico, en sistemas alternamos al SWIFT como el ruso y el chino, en un concierto de contabilidad distribuida.
Hay otro G2 entre Rusia y China que supone acuerdos militares, energéticos, económicos y mercantiles. Así, hay un genuino mundo multipolar con un Olimpo geopolítico tripolar: Rusia, China y EEUU.
Como se ve la UE, Reino Unido y Ucrania, apenas figuran, pero pueden detonar una escalada global.
Entre Rusia y EEUU un elemento visible es Elon Musk este es un punto de contacto con las dos administraciones, ¿acaso no está en juego la conquista de Marte? Un punto que está presente en el Olimpo geopolítico tripolar.
En fin, ¿usted qué piensa?…






