Gustavo Castillo García, enviado
El buque escuela velero Cuauhtémoc regresa a México y por ello en el puerto de Acapulco se organiza una ceremonia luego de siete meses de ausencia, en los que el crucero brindó instrucción a 96 cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar.
La embarcación y sus 261 tripulantes zarparon el 6 de mayo del muelle de la Décima Segunda Región Naval que se localiza en este puerto, y además del adiestramiento para los 96 marinos mexicanos y dos invitados extranjeros, se convirtieron en embajadores de la “buena voluntad y de un mensaje de paz” del pueblo mexicano.
Durante los siete meses de travesía el llamado “Embajador y Caballero de los mares” visitó puertos en Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, China, Filipinas, Singapur, Indonesia, Australia, Nueva Zelanda y Tahití.
La tripulación del buque Cuauhtémoc está integrada por 96 cadetes de cuarto año de la Heroica Escuela Naval Militar así como dos de la Escuela Náutica Mercante de Veracruz, un oficial invitado de la República de Guatemala y uno de República Dominicana.
De acuerdo con información de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar), sirvió a los cadetes “para poner en práctica los conocimientos inherentes a su carrera, la terminología y conocimientos náuticos, así como de la navegación a vela. Siendo este crucero el que cuenta con mayor personal femenino a lo largo de su historia, con 53 mujeres de una tripulación total de 261 elementos”.
Este buque velero ha servido para la formación de más de 30 generaciones de capitanes, oficiales, cadetes y personal de clases y marinería a lo largo de sus 42 años de servicio.
El primer comandante del Cuauhtémoc fue el capitán de navío Manuel Zermeño del Peón. Él estuvo al mando del grupo que recibió el buque y llevó a cabo la Operación Barlovento 82, crucero de instrucción inaugural para los cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar.
El velero fue construido en 1981, en los astilleros y talleres de Celaya, Bilbao, España, y fue entregado a la Armada de México en 1982 en el muelle de Santurce, Bilbao.
Este buque representa, de acuerdo con información de la Semar, un “navegante vigoroso cuya misión es exaltar el espíritu marinero y llevar consigo un mensaje de paz y buena voluntad a las naciones, enarbolando con orgullo la bandera mexicana”.
