Orizaba, Ver.- Luego de varios días de incertidumbre y versiones sobre el estado de salud de un ejemplar de la UMA Citlaltépetl, el Ayuntamiento de Orizaba confirmó oficialmente el fallecimiento de un tigre que permanecía bajo resguardo en la Reserva Animal del Río Orizaba.
A través de un comunicado, la administración municipal informó que el felino murió a consecuencia de complicaciones derivadas de un cuadro clínico que era atendido por personal médico veterinario especializado.
Asimismo, indicó que el caso ya fue notificado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), mientras que como parte del protocolo se practicó la necropsia de ley y se realizaron estudios de laboratorio para determinar con precisión las causas del fallecimiento.
La confirmación oficial llegó horas después de que trascendiera entre trabajadores de la Unidad de Manejo Ambiental la presunta muerte de la tigresa conocida internamente como «Tímida», ejemplar que desde hacía varias semanas era reportado con constantes convulsiones y un delicado estado de salud.
Durante un recorrido realizado en las instalaciones de la UMA, ubicadas en la colonia Tlachichilco, se observaron movimientos inusuales en el área de los grandes felinos.
Personal efectuaba adecuaciones en las jaulas, mientras que el refugio del encierro de mayores dimensiones permanecía cubierto con láminas de triplay, impidiendo observar su interior.
Trabajadores de la reserva, quienes solicitaron mantener en reserva su identidad, señalaron que la tigresa había presentado nuevas convulsiones y permanecía aislada debido al agravamiento de su condición.
Horas más tarde también fue excavada una fosa de grandes dimensiones en el área destinada al entierro de fauna silvestre, trabajos para los que se utilizó una retroexcavadora, situación que incrementó las sospechas sobre el fallecimiento del ejemplar.
Aunque el comunicado del Ayuntamiento confirma la muerte de un tigre, no precisa si se trata de la tigresa conocida como «Tímida», ni revela la identidad del ejemplar fallecido, por lo que esa información continúa sin ser aclarada oficialmente.
El caso vuelve a colocar bajo escrutinio el manejo de la fauna silvestre en la UMA Citlaltépetl. Semanas atrás, este medio documentó el delicado estado de salud de la tigresa, así como el aislamiento del león Leonel por complicaciones derivadas de una infestación de gusano barrenador y el traslado de otra tigresa al Coliseo La Concordia.
Ahora, la atención se centra en los resultados de la necropsia y de los estudios de laboratorio, los cuales serán determinantes para establecer las causas de la muerte del felino y esclarecer las condiciones en que permanecen los animales bajo resguardo del Ayuntamiento de Orizaba.
