Orizaba, Ver.- Frente a la escasez de empleo formal y la necesidad de obtener ingresos sin abandonar sus lugares de origen, habitantes de diversas comunidades de Veracruz han comenzado a apostar por el turismo comunitario como una alternativa económica viable, sustentable y con impacto directo en el desarrollo local.
Uno de los casos representativos se ubica en la comunidad náhuatl de Tonalapan, en el municipio de Mecayapan, donde desde 2014 opera un centro turístico bajo el modelo de sociedad cooperativa. Este proyecto está conformado por 11 socios, quienes han encontrado en esta actividad una forma de sostener a sus familias y, al mismo tiempo, fortalecer el tejido social de su comunidad.
De acuerdo con sus representantes, Juan Bautista Hernández y Olga González Bautista, el espacio ofrece una amplia gama de servicios que incluyen hospedaje en cabañas, actividades recreativas como tirolesa, kayak y ciclismo, así como acceso a un balneario natural. Sin embargo, subrayan que el valor del proyecto no se limita al entretenimiento, sino que también radica en la promoción de la gastronomía tradicional y las costumbres locales.
Explicaron que el turismo comunitario permite detonar la economía desde lo local, ya que durante temporadas altas se crea empleo temporal para habitantes de la misma comunidad, lo que evita la migración y fomenta la permanencia de las familias en su entorno. Además, se impulsa una cadena de consumo interno al priorizar la compra de insumos y productos a proveedores de la región.
No obstante, los impulsores del proyecto reconocen que el camino no ha estado exento de dificultades. La baja afluencia de visitantes, asociada en gran medida a la situación económica general, ha impactado directamente en sus ingresos, obligándolos a replantear estrategias para atraer turismo. En este sentido, han recurrido al uso de redes sociales y plataformas digitales como herramientas clave para la promoción de sus servicios.
A pesar de estos desafíos, sostienen que el turismo comunitario sigue siendo una opción sólida para las comunidades rurales, ya que combina el aprovechamiento responsable de los recursos naturales con la creación de empleo y el fortalecimiento de la identidad cultural.
Otro de los aspectos que destacan es el compromiso ambiental que acompaña este modelo. A través de acciones como la reforestación, el cuidado del agua y la conservación de los espacios naturales, buscan ofrecer a los visitantes una experiencia auténtica, en contacto directo con la naturaleza, pero también fomentar una mayor conciencia sobre la importancia de preservar el entorno.
Finalmente, hicieron un llamado a la población a conocer y respaldar este tipo de iniciativas, que van más allá de una oferta turística convencional, al representar una alternativa real para mejorar las condiciones de vida en comunidades rurales que históricamente han enfrentado rezago económico.
Cabe destacar que este proyecto ha sido reconocido recientemente por su impacto positivo, al recibir el distintivo “Clima Laboral Favorable” otorgado por la Secretaría de Trabajo, Previsión Social y Productividad de Veracruz (STPSP), como muestra de su compromiso con el bienestar de sus integrantes y la promoción de prácticas laborales justas.
