Orizaba, Ver.- El aumento sostenido en el precio de la vivienda en Orizaba y municipios aledaños ha comenzado a modificar las decisiones de compra de las familias, quienes ahora buscan adquirir casas o departamentos en otras zonas con costos más accesibles, informó Antonio Villar Castillo, director de la inmobiliaria InmobiAR.
De acuerdo con el especialista, aunque el mercado inmobiliario se mantiene estable en términos de oferta y demanda, el principal desafío es el encarecimiento de las propiedades, cuyos precios han registrado incrementos de entre 35 y 40 por ciento en los últimos años, e incluso hasta un 50 por ciento en algunos casos.
Explicó que viviendas que hace apenas tres años tenían un valor aproximado de 700 mil pesos, actualmente se comercializan hasta en un millón de pesos, lo que ha dejado fuera del mercado a numerosos compradores que anteriormente podían acceder a un crédito individual.
“Hoy en día ya no es suficiente un solo ingreso o crédito; las personas tienen que recurrir a esquemas de financiamiento compartido, ya sea con familiares o parejas, para poder cubrir los montos actuales”, detalló.
Este fenómeno no sólo afecta a Orizaba, sino también a municipios conurbados como Mariano Escobedo, Ixtaczoquitlán, Rafael Delgado y Río Blanco, donde los precios han aumentado como consecuencia del crecimiento urbano de la región.
Ante este panorama, cada vez más personas optan por buscar alternativas en ciudades cercanas como Córdoba y Fortín, donde el costo de la vivienda continúa siendo más bajo en comparación con la zona de Orizaba.
Asimismo, Villar Castillo destacó que el desarrollo de vivienda vertical y proyectos de alta plusvalía ha impulsado aún más los precios, con departamentos que alcanzan entre cuatro y siete millones de pesos, dirigidos principalmente a inversionistas o compradores con mayor poder adquisitivo.
Pese a este escenario, el mercado inmobiliario sigue activo, aunque con una desaceleración en ciertos segmentos, especialmente en el de vivienda de costo medio, donde los compradores muestran preferencia por casas en lugar de departamentos con precios similares.
Finalmente, señaló que programas como las denominadas “viviendas del bienestar” podrían representar una alternativa para sectores de menores ingresos; sin embargo, reconoció que el acceso a la vivienda se mantiene como un reto creciente para gran parte de la población en la región.
