En Veracruz existen cerca de 730 especies de aves, tanto residentes como migratorias. Sin embargo, varias de estas especies están amenazadas por la pérdida y fragmentación de su hábitat, la cacería, el tráfico ilegal, el cambio climático y la contaminación, señaló Fernando González García, investigador del Instituto de Ecología (Inecol), de la Red de Biología y Conservación de Vertebrados.
Este 10 de enero, Día Internacional de las Aves, se entrevistó al académico, quien indicó que algunas de las especies en peligro de extinción en Veracruz son: el Tucán pico canoa (Ramphastos sulfuratus), el Hocofaisán (Crax rubra), el Chivizcoyo (Dendrortyx barbatus), el Loro huasteco (Amazona oratrix) y el Colibrí tijereta mexicano (Doricha eliza).
Además, hay dos especies endémicas del estado: la Paloma Tuxtleña (Zentrygon carrikeri), catalogada en peligro de extinción, y la Matraca Veracruzana (Campylorhynchus rufinucha), aún sin valoración. Estas aves habitan principalmente en regiones como Altas Montañas, la zona de Coatepec, la Huasteca Veracruzana y áreas boscosas y selváticas como Los Tuxtlas, las cuales representan refugios esenciales para la biodiversidad del estado.
En Veracruz, por el corredor La Mancha en la costa del Golfo Mexicano, cada año más de 13 millones de aves cruzan las montañas en una travesía única desde las Tundras Árticas hasta la Patagonia. En su camino, las aves descansan en los encinares y la selva baja, y se nutren en los humedales, manglares y lagunas de la región antes de continuar su viaje.
Por esas montañas atraviesan también hasta 4 millones de 22 especies de aves rapaces entre agosto y noviembre de cada año, por lo que la región está catalogada como el corredor de aves rapaces más grande del mundo.
González García, conocido por su labor en la divulgación de las vocalizaciones de las aves a través de la Biblioteca de Sonidos de las Aves de México, subrayó que para evitar la desaparición de estas especies es fundamental implementar acciones en diferentes niveles: conservar sus hábitats, combatir el tráfico ilegal y educar a la población.
Entre las acciones cotidianas que recomienda están reducir el consumo de productos provenientes de la deforestación, apoyar proyectos y organizaciones enfocadas en la protección de las aves, evitar comprarlas como mascotas, promover el turismo responsable, cuidarlas en ciudades y entornos rurales, y fomentar la creación de jardines para polinizadores.
El Día Internacional de las Aves busca concientizar a la población sobre la importancia de estas especies en los ecosistemas, prevenir su extinción, dar a conocer las amenazas que enfrentan y proponer medidas para su conservación.
Finalmente, González García invitó a la población a unirse a la celebración del Día Internacional de las Aves, a informarse sobre las especies que habitan en la región y a tomar acciones concretas para protegerlas. “Cada pequeña acción cuenta. Juntos podemos construir un mundo donde las aves sigan surcando los cielos y llenando nuestros entornos con su canto”, concluyó.






