Minatitlán, Ver.- El empresario Daniel “N”, dueño del Bar Jalisquito, ubicado en Minatitlán, confirmó que pagó “derecho de piso” a un grupo delictivo. Sin embargo, cuando ya no pudo más con esta carga, comenzaron las amenazas de disparar contra los clientes y el personal.
A través de las redes sociales de este negocio, se informó este fin de semana a la población sobre el cierre de operaciones, ya que corren un alto riesgo de ser agredidos nuevamente en venganza por la muerte de dos presuntos sicarios.
En el comunicado, se mostró parte de la grabación de la cámara de seguridad de la camioneta GMC, donde se observa que comienzan a dispararles cuando iba a estacionarse. En la unidad viajaban el dueño del negocio y sus familiares.
Daniel “N” señaló que desde hace tres meses dejó de pagar el derecho de piso, ya que cada semana le exigían más dinero. Esto provocó que recibiera amenazas, incluido el anuncio de que le iban a “pepear” (disparar) la camioneta.
“Cuando me volvió a marcar le pedí que no insistiera, que no daría ni un peso más. Le expliqué que en mi negocio estaban cayendo las ventas y ellos se llevaban todo. ¿Qué más les podía dar? Después, en la última llamada, sólo me dijo: ‘Guarda mi número, Dani, para cuando me necesites, así como los de la palapa. ¿Así quieres que terminen tus clientes?’”.
El empresario señaló que este grupo delincuencial amenaza a los empresarios con ordenar una masacre como la ocurrida el 19 de abril de 2019 en una palapa, donde fueron asesinadas 14 personas mientras festejaban el cumpleaños de una mujer de 52 años. En esa ocasión, las autoridades señalaron que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) iba a matar al dueño de un bar que pagaba derecho de piso a Los Zetas y no a ellos.
En el mensaje enviado por el empresario en las redes sociales, confirmó que los dos presuntos sicarios estaban golpeando a su personal de seguridad, quienes impidieron que entraran y agredieran a los clientes y meseros que se encontraban el viernes pasado.
“Yo llego por la parte de enfrente y me doy cuenta de que son ellos otra vez. En ese momento, ellos me ven y ya no suben a la terraza; se regresan corriendo y, al verme e identificarme como el que traía la camioneta, es cuando el sicario comienza a disparar junto con el otro. Esto se puede ver en el video, cuando uno de ellos me ve y se regresa, y es cuando comienza a agredirme hacia el interior de mi camioneta”.
El empresario indicó que perdió el control de la camioneta al tratar de evitar las balas y se impactó contra los muros de su negocio. Los sicarios, al tratar de escapar, se atravesaron al mismo tiempo en su moto, lo que causó la colisión.
“Yo perdí mi libertad y paz, y quizá algún día me alcancen las balas de venganza. La camioneta, como quiera, se resume en algo material. Mi negocio quizá no volverá a existir, pero desde lo más profundo de mi corazón, y sabiendo que mi vida ya no será la misma, quiero decir que eran ellos o todo mi personal. Si me toca ser juzgado, hagan su trabajo, autoridades. Mientras tanto, no pretendo dar la cara por motivos de seguridad y represalias. No cometí ningún delito; los delincuentes están muertos, y hoy la nota fue diferente a la de la semana pasada”.






