lunes, abril 22, 2024
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Delincuencia: sociedad e individuo


Dinero Tropical

Por José Hernández Herrera

En esta última semana de septiembre circuló un video que podría parecer algo kafkiano para muchos mexicanos: un convoy de camionetas con hombres armados llegando a Frontera de Comalapa en Chiapas mientras sus habitantes los reciben con aplausos y gritos.

¿Por qué kafkiano? Porque en vez de recibir con aplausos a convoyes del ejército, en realidad están recibiendo con aplausos y gritos a gente relacionada con el Cartel de Sinaloa.

Por supuesto, un video de poco más de un minuto no puede reflejar toda la realidad y el trasfondo.

La versión del gobierno es que son actos de propaganda que se lograron, obligando a los habitantes o pagándoles para que asistieran a ese desfile. Por su parte, la versión de la delincuencia organizada es que ellos son gente que va a ayudar a una zona que en los últimos años ha sido lugar de enfrentamiento entre grupos delincuenciales. Por cierto, uno de esos grupos es ellos.

Sin embargo, este tipo de actos son la punta del iceberg de algo mucho mas profundo. Es la simple visualización de una realidad que en mayor o menor medida existe en nuestro país: la violencia generada por los grupos de la delincuencia organizada.

El actual gobierno, considero de forma acertada, ha cambiado su política en cuanto a seguridad bajo la premisa de que es mejor atacar las causas de este fenómeno social.

¿Cuáles son las causas de este fenómeno? Podríamos definirlas en dos grandes áreas que son las sociales y las individuales.

1.-Las sociales están asociadas con el desempleo, la pobreza y la ausencia de oportunidades de estudios.
2.-Las individuales están relacionadas con la familia, la comunidad y los valores.

Lo social

La delincuencia, la violencia, el robo y otro tipo de actos delictivos desde que el hombre es hombre han existido, existen y seguirán existiendo. No por ello, desde los países subdesarrollados hasta los países de primer mundo tienen un sistema de seguridad publica integrado por miles de elementos de seguridad que su única función es salvaguardar la integridad de sus habitantes.

Pero la violencia a los niveles de México no se puede explicar por una simple naturaleza de violencia o delincuencia común sino a causas sociales que incentivan la violencia. Algunas de estas causas históricas son la pobreza, la impresentable desigualdad, el desempleo y la falta de acceso a la educación.

¿Es coincidencia que el grueso de los sicarios y halcones sea jóvenes, provenientes de familias en pobreza y con desintegración familiar?

Afortunadamente, los datos presentados por el Coneval en su informe de 2023 donde casi 9 millones de personas salieron de la pobreza es un logro no solo económico, sino eventualmente de seguridad. Porque dentro de esos 9 millones de habitantes existen miles de jóvenes que están constantemente tentados a caer en la supuesta vida de ostentación que el crimen otorga. Esos jóvenes que en su creatividad ocupan la expresión “prefiero vivir cinco años como un rey a cincuenta como un buey”

Lo individual

Retomemos la expresión “prefiero vivir cinco años como rey a cincuenta como buey”.
La expresión sintetiza una serie de valores culturales relacionados con el consumismo y la ostentación que influyen cotidianamente en la conducta de parte de la sociedad:

1.-Dinero rápido, aunque estos provengan de actos delincuenciales asociados a grupos criminales.
2.-Ausencia de esfuerzo para lograr objetivos a largo plazo.
3.-Individiualismo que genera la idea de que antes que todos, yo. No importa

Esta forma de concebir la vida no surge de la nada. Las redes sociales y toda una cultura del consumo han creado la inmediatez, el lujo y el dinero fácil en un ideal de muchos jóvenes y no tan jóvenes.

¿Cómo se lucha contra esta cultura de lo inmediato y consumo?

Es un trabajo integral donde la familia tiene un papel protagónico. La escuela a su vez debe generar una educación integral basada en valores. Y por supuesto la comunidad debe de volver a generar el tejido social de forma fraterna.

¿Qué tiene que ver todo esto con el dinero?
¡mucho!

El hilo conductor a nivel social es la pobreza. Esta se ve relacionada con una escasez de recursos económicos para para lo necesarios para vivir dignamente. La desigualdad es la enorme diferencia de recursos entre los mas ricos y la base de la sociedad.

Por otro lado, el dinero la familia ha generado, por los escases de este, la desintegración familiar porque muchas familias han perdido la cohesión familiar que antaño se cuidaba con gran esmero. La familia como institución generadora de valores ha sido erosionada y la escuela como su complemento pierde su engranaje si la familia no se encuentra presente.

La idealización del dinero y su obtención pronta es algo cultural. No se puede generar bienestar en la población si existe un individualismo. La familia y la comunidad deben tener solvencia económica, pero al mismo tiempo no dejar tirado en el camino otras áreas tan importantes como sus seres queridos.