La gobernadora electa de Veracruz, Rocío Nahle García, reafirmó su postura de no caer en provocaciones y minimizó la «guerra sucia» lanzada por su antecesor, el exgobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares. A pesar de la derrota significativa de la oposición el 2 de junio, Nahle subrayó que esta situación ha dejado una lección histórica, demostrando que la falsa victimización ya no afecta a los ciudadanos.
Nahle expresó que Veracruz ya vive una nueva era política. En esta, las provocaciones no tienen lugar y la ley se aplica a todos por igual. Afirmó que no se dejará llevar por las habituales groserías de Yunes Linares y que su enfoque será trabajar y representar dignamente a su estado.
Iinsistió en su compromiso de elevar el nivel de la política en Veracruz, destacando que su prioridad es el trabajo serio. Hizo referencia a los «espectáculos» de Yunes Linares, recordando promesas incumplidas y enfatizando la necesidad de seriedad y esfuerzo. «No me voy a enredar en eso. Los veracruzanos tendrán de mi parte trabajo y seriedad», declaró.
La gobernadora electa también resaltó su reciente encuentro con alcaldes de distintas fracciones, donde prevalecieron el respeto y la concordia. Nahle concluyó afirmando que, a diferencia de sus opositores, su enfoque siempre ha sido el trabajo, y su misión es transformar Veracruz con seriedad y dedicación.






