Cuitláhuac, Ver.- A ocho meses del asesinato del elemento del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial para el Estado de Veracruz (IPAX), Taide Rosendo Ramírez Peralta, la indignación y las acusaciones de abandono pesan sobre la corporación, luego de que su madre denunciara que la institución mantiene retenidos el seguro de vida, prestaciones laborales e incluso la última quincena que devengó su hijo antes de ser privado de la vida.
Ángela Peralta Meca acusó que, pese a que el oficial contaba con un seguro de vida y arriesgó su integridad al servicio del IPAX, la dependencia ha mostrado indiferencia hacia su familia, que desde hace ocho meses continúa sin recibir los beneficios que por derecho le corresponden.
El elemento prestaba servicio en el ingenio La Providencia y además hacía custodias de transporte de azúcar.
El 26 de septiembre del año pasado fue privado de la libertad y un día después su cuerpo fue localizado en la comunidad de Matatenatito.
Desde entonces, aseguró, no sólo no existen avances en las investigaciones, sino que tampoco ha habido respaldo institucional para sus deudos.
La madre del policía reveló que la aseguradora GNP le notificó desde enero que el pago del seguro de vida no ha podido concretarse debido a que el IPAX no ha entregado la documentación necesaria.
Posteriormente, personal jurídico de la corporación le informó sobre un cambio de aseguradora, pero se negó a proporcionarle información sobre la nueva empresa encargada.
“Ya no me contestan las llamadas; cuando responden me dejan esperando y terminan colgando. Han pasado ocho meses y sigo sin recibir nada”.
Ángela Peralta aseguró que únicamente recibió tres mil 500 pesos para los gastos funerarios y que incluso perdió otros apoyos económicos otorgados por Santander debido a que la institución nunca le brindó orientación para los trámites correspondientes dentro del plazo establecido.






