Orizaba, Ver.- El ayuntamiento de Orizaba abrió una investigación para esclarecer las causas de la muerte de Skippy, un canguro rojo de entre tres y cuatro años de edad que se encontraba en la reserva animal del Paseo del Río.
El ejemplar, único en su especie en la República Mexicana, falleció la mañana del viernes presuntamente a causa de un envenenamiento.
De acuerdo con la información, Skippy fue hallado sin vida en una de las jaulas que administra la Unidad de Manejo Animal Citlaltépetl (UMA), dependiente del ayuntamiento orizabeño.
Médicos veterinarios especialistas de la UMA confirmaron que este canguro pertenecía a la especie conocida como “rojo”, un mamífero terrestre de gran tamaño originario de Australia.
Había llegado al Paseo del Río el 20 de enero de 2023, como parte de un intercambio entre unidades de manejo animal, en condiciones físicas delicadas debido a un bajo peso. Tras su llegada, el mamífero fue sometido a un proceso de adaptación al clima de Orizaba y a una dieta especializada que le permitió recuperarse y mantenerse saludable durante su estancia en la reserva.
Según los primeros reportes, se presume que el canguro ingirió algún tipo de sustancia tóxica que rápidamente le causó la muerte. No obstante, será a través de la necropsia que se determinarán las verdaderas causas del fallecimiento.
Una vez obtenidos los resultados serán entregados a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), como parte del protocolo.
El ayuntamiento de Orizaba, a través de un comunicado oficial, lamentó el deceso del animal y aseguró que se realizarán todas las investigaciones necesarias para llegar hasta las últimas consecuencias. “Realizaremos las investigaciones hasta llegar a las últimas consecuencias para proceder legalmente y castigar a todo aquel que quiera lastimar a Orizaba”, se lee en el documento.
Asimismo, la administración municipal anunció que procederá legalmente en contra de quienes difundieron imágenes del canguro fallecido con el objetivo de desinformar y generar confusión en la población. Reiteraron su compromiso con la transparencia y la protección de las especies que habitan en el Paseo del Río.
Hasta ahora no se ha dado a conocer si hay sospechosos en torno al presunto envenenamiento ni se han dado detalles sobre el avance de las investigaciones.
Skippy no sólo era un atractivo para los visitantes de la UMA, su muerte ha generado consternación entre ciudadanos y defensores de animales, quienes exigen justicia y mejores medidas de protección para los ejemplares que habitan en estos espacios.
Autoridades municipales han pedido a la población mantenerse atenta a la información oficial y evitar difundir rumores mientras se esclarecen los hechos.
