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FALANGES: Tercera modernidad  y la inteligencia artificial

Luis Adalberto Maury Cruz

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La Tercer Modernidad instaura la multipolaridad geopolítica bajo el primado de las potencias de Oriente y de la desglobalización de la hegemonía neoliberal de EEUU; sin embargo, hay en el común de todas las potencias del orbe el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), más aún esta tecnología impacta a toda la vida humana, por ello cabe preguntar: ¿qué efectos tiene la IA en lo social, político y económico? En efecto, no son las únicas dimensiones, también se presenta la interseccionalidad entre ellas, pues están relacionadas y no aisladas; es decir, la Tercera Modernidad se da en el centro de una quinta revolución industrial que trasforma todo lo humano.

Apuntes sobre cinco revoluciones industriales

En la antigüedad hubo industria (que es una actividad tecnológica transformadora de la materia prima en productos elaborados) su fuente de energía fue la fuerza humana, animal y el viento, con máquinas icónicas como el molino de viento y los barco a las velas; amén de los prodigios de ingeniería civil y militara como la muralla china, los sistemas de riego, las pirámides de América, el coliseo romano, esto no se pueden explicar sin la producción a gran escala del mortero chino, del cemento maya o del hormigón romano, aunado a la tecnología armamentista de la época.

            Toda revolución industrial es un proceso de desarrollo tecnológico que constituye el transito de un tipo de sociedad a otra, la tecnología nos trasforma, por ello cabe cuestionar: ¿qué sociedad tenemos?, ¿en dónde estamos parados?

            En la modernidad las cuatro primeras revoluciones tuvieron como epicentro a Occidente, transformado todo la faz de la tierra y la condición humana, estas revoluciones tecnológicas son fuente del poder del Occidente Colectivo; (aunque la ciencia occidental no tiene su origen en Europa, sino en Medio Oriente, en Sumeria)

            El siglo XVI y el XVII fueron la bases para la primera Revolución Industrial, estas centurias con su mercantilismo transcontinental y con la primera globalización monetaria, con la plata española; requirió de toda una industrial de la pólvora y el acero, la energía la proveía la fuerza humana, animal y el viento. La plata española de ultramar aceitó e hizo posible la primera revolución industrial.

            La Primera Revolución Industrial se dio entre el siglo XVIII y el XIX iniciando en Gran Bretaña, es el periodo de la industria mecanizada movida por el vapor, sus materia clave es el hierro y el carbón. Esto transformó a la sociedad y al Estado creando un capitalismo industrial.

            La Segunda Revolución Industrial remite al siglo XIX y al XX, su desarrollo tecnológico conllevo a la electricidad y al motor de combustión interna, al alumbrado eléctrico y al automóvil, gestó el origen de la sociedad consumista actual, la producción en serie basado en el fordismo.

            La Tercera Revolución industrial remite a los primeros 20 años del siglo XX y culminó a mediados del mismo siglo con el desarrollo del trasporte, es icónica la aviación, la astronáutica, los mass media (prensa, radio, cine, TV); surgió la energía atómica, fue bases para una sociedad que consume servicios.

            La Cuarta Revolución Industrial se da en el siglo XX en la década de los 50 hasta los primeros 20 años del siglo XXI es el despliegue de la informática, es el reino de la microelectrónica es un proceso de automatización, de máquinas programadas, es el imperio de las tecnologías de la comunicación e información (TIC), su elemento icono es el robot y el ordenador, es la base para el capitalismo financiero neoliberal, desarrolló el mercado financiero potencializado por las TIC.

            La IA que viene del siglo XX, es más que TIC, aunque las supone, pues la IA es una disciplina y tecnologías con capacidades cognitivas e intelectuales expresadas por algoritmos y sistemas informáticos expertos, siendo máquinas que imitan la inteligencia humana con capacidad de “aprender” para realizar tareas, mejorando la recopilación y el análisis de dato/información, para la toma de “decisiones» y ejecución de tareas específicas aplicables a múltiples campos.

            Para este 2023 la IA generó otra revolución industrial, en la cual China ganó la guerra de los chips contra EEUU, rompiendo la hegemonía occidental, generando un viraje geopolítico global. Por ello, postulo una Quinta Revolución Industrial, en la que estamos inmersos.

            Para esta Quinta Revolución Industrial la IA, ya no es un simple autómata o robot (como el empleado en ensambladoras de autos de hace 5 años atrás) o computadora (de sistemas binarios: 0, 1), hoy estamos frente a una nuevo paradigma de sistemas de IA, cada vez más expertos y autónomos, hay chips y computadoras cuánticas, con sistemas de reconocimiento facial, de voz, dactilares, de datos; analizando bigdata de situaciones “reales” complejas y aplicadas a conflictos por ejemplo entre la OTAN y Rusia en Ucrania; o de la actual crisis económica. Así, los cuartos de guerra en lo político o en lo financiero hoy suponen IA.

            La IA es gestión de datos que permiten tener diagnósticos, prácticas y productos, teniendo tres características principales: aprender, razonar y percibir. Pues, entre más datos se le suministran prende más, para ello analiza los mismos, por ende los percibe, todo ello mediante algoritmos e interfases de entrada de datos.

            Está presenta en la realidad virtual, en la simulación, en el internet de las cosas, en la elaboración de productos, en los servicios, en los sistemas de seguridad, por ello remite a equipos de computo, dispositivos móviles, prótesis inteligentes, vehículos autónomos, drones, robots de última generación, a buscadores de internet, apps, sistemas como Alexa, Siri, Google, ChatGTP-3. Teniendo un uso cotidiano o disciplinar, civil o militar, legal o delictivo.

            Esta revolución industrial cambia la faz del planeta y transforma radicalmente la condición humana, generando un entorno tanshumano, (cfr., Falanges: Tercera Modernidad y lo transhumano). Pare un metaverso y modifica el mundo en una hibridación humano/naturaleza/cultura/IA, esta Tercera Modernidad es transhumana. Hay dos evoluciones paralelas una natural y otra tecnológica, que hoy coinciden en lo humano, lo común a las evoluciones es la inteligencia, que supone procesar datos/información, siendo un medio necesario para la adaptación y sobrevivencia, (aunque no es suficiente).

Efectos de la inteligencia artificial

La IA transforma la condición social, pues no sólo es un medio donde el usuario actual imponiendo su visión del mundo y sus deseos con un inocuo avatar o ficticio perfil; sino que está revolución modifica las interacciones entre la persona consigo misma, con otras y con su entorno “real”, siendo patente  en las nuevas formas de socialización, de intimidad y privacidad manifiestas en la redes sociales, generando una vida paralela donde; por ejemplo, el avalar o el perfil público es un personaje diseñado a modo y la realidad de la persona, con frecuencia, es lo opuesto.

            En la virtualidad se es bella, sana y rica en la realidad es todo lo contrario, lo extraordinario es que se interactúa con otra persona que es igual, es una suerte de espejismos a sabiendas que todos mentimos, y luego decimos: “me mintieron”. Hay una disociación entre lo virtual y lo real que todos sabemos, bien dijo Freud: “la mentira hace posible a la sociedad”.

            Las redes sociales presentan un aspecto adictivo y toda adicción es una enajenación y compulsión con efectos diversos, de allí que se tengan dispositivos hasta justo antes de quedarse dormido y se presenta el síndrome de la vibración fantasma del celular, (en 2022 el uso promedio diario de las redes sociales fue de 151 minutos y en 2021 fue de 148). Cabe señalar que la globalización neoliberal promueve un estilo de vida hiperindividualista, basado en la autopercepción (cfr. Falanges: Tercera Modernidad y el eterno adolescente) que no en pocas ocaciones genera berrinches, frustraciones; esto coincide con el crecimiento de problemas emocionales; la OMS señala que: uno de siete jovenes de entre 10 a 19 años padecen algún trastorno metal como la depresión, la ansiedad y de la conducta; a mi entender es una crisis de la soledad existencial articulado, con frecuencia, con la adicción a lo mediático y virtual.

            En efecto, el ser humano es una animal tecnológico, hoy más que antes, pero es un animal social que requiere del contacto y la interacción física, el mermar esa socialización sana, cara a cara es fuente de desapego, estrés y orfandad existencial. En efecto no se trata de satanizar a las redes sociales, sino de no caer en su adicción. En este sentido IA también repercute en la condición fisiológica de las personas.

            La IA en lo político genera nuevas formas gubernamentales, que van más allá de gobierno y del voto electrónico de finales del sigo XX y de los granjas de bots del hace 4 años. La IA permite desarrollar análisis y prospectiva política mediante bigdata, identificando patrones en segmentos poblacionales muy amplios con fines específicos, ya sea desde un enfoque electoral, de ciudadanía, de las políticas públicas y desde la geopolítica. Empero, los grandes proveedores de datos son los ciudadanos al dar información a plataformas y al ser usuarios de redes sociales, sin omitir toda la estadística que genera instancias públicas y privadas.

            La IA es un medio para el ejercicio de poder en las campañas, en el diseño de la política interior o geopolítica, es indudable que está presente en todas los dominios de la guerra (aéreo, marítimo, espacial, terrestre, cibernético y mental); en efecto tanto para un gobierno legitimo como para la delincuencia, la corrupción y las tiranías política.

            La propaganda política adquiere una nueva dimensión en donde no es fácil distinguir entre información y fake news, pues un sistema inteligente puede construir imagen y voz generando un facsímil de algo inexistente, como ocurre en el actual conflicto entre la OTAN y Rusia en Ucrania donde la propaganda es tan verosímil que se requiere confrontar fuentes para distinguir la vedad de lo falso, la opinión de la imposición. No en balde hoy se habla de la postverdad, lo cual de suyo lleva a la postfalsedad.

            La IA permite desarrollar sistemas de espionaje más minuciosos y efectivos, recuérdese el caso de Programa Pegasus, tanto en Mexico, EEUU, España, como en Medio Oriente que sirvió a los gobiernos para recopilar información mediante el espionaje gubernamental de opositores y de aliados, haciendo de los dispositivos móviles estaciones de vigilancia móvil.

            En materia de política interior y geoestrategía la IA permite comprender posibles escenarios y hacer simulaciones desde la multidimensionalidad con variables sociales, culturales, económicas, delictivas, militares y políticas, haciendo de la IA no sólo una herramienta sino una arma, de tal forma que la gobernabilidad interior y la seguridad existencial de un Estado o gobierno requiere del análisis de bigdata para perpetuar su status quo o socavar la estabilidad de un país cuando contraviene los intereses del otro. Esto siempre a ocurrido y ocurriera, pero hoy en esta quinta revolución tecnología se redimensiona el terreno político.

            Software espía, como Pegasus que es un producto de la empresa israelí de seguridad NSO, desarrollado por tres exmilitares Niev Carmi, Shalev Huilo y Omri Lavie; muestran que la IA vulnera la privacidad y permite vigilar de forma continua, ¿imaginemos lo que hay ahora? y ¿comprendemos lo que habrá dentro de un par de años? En efecto, estos usos son violación a la privacidad, es un delito, ¿a caso esto vulnera a la democracia? En el caso de las relaciones internacionales esto no es una acto que viola la soberanía nacional y ¿acaso esto es propio de un Estado injerencias y totalitario?

            La guerra que es la continuación de la política por los medios bélicos, como diría Clausewitz, se trasforma en todos los dominios (aéreo, marítimo, espacial, terrestre, cibernético y mental) con la IA, ahora hasta la cantidad de soldados no es tan pertinente sino el nivel de destrezas y los sistemas inteligentes que puedan usar en un conflicto, como se ve cambia el rostro de la guerra y de la milicia. Lo mismo ocurre en materia de políticas de seguridad publica y seguridad nacional. Sin embargo el delincuente, el criminal y el terrorismo también se torna más inteligente.

            En esta Tercera Modernidad la democracia no es una simple representación de corte occidental u oriental, el concepto está vertebrado por la IA. Quién controle y opere mejor la inteligencia tendrá mayor posibilidad de imponerse en el escenario político ya sea en lo nacional o geopolítico, estamos frente al poder de esta tecnología, y no de la tecnocracias neoliberal. Conceptos como gobernabilidad, soberanía, gobernanza, representatividad, derecha, izquierda, centro, pueblo, ciudadano pierden sus rostros previos y se genera un cisma al interior de la disciplinas políticas.

            Iran tomando mayor preeminencia las simulaciones producto de sistemas expertos en el plano político para la toma de decisiones, sin embargo, los efectos y costos de esta quinta revolución la pagaremos todos, pero los mayores dividendos se concentran en unos cuantos. No es una cuestión democracia sino de minorías, como siempre ha sido.

            La IA transforma la condición económico y laboral, pues genera y amplia el mercado electrónico, empresas como Mercado Libre o el monopolio de Amazon con sus ventas en línea se convierten en un competidores de los supermercados minoristas tradicionales. “Las ventas de comercio electrónico a nivel mundial reportaron unos ingresos de aproximadamente 5,7 billones de dólares estadounidenses en 2022. Esto no sólo supuso un incremento de más de 500.000 millones con respecto a la facturación registrada tan sólo un año antes, sino que fue la cifra de negocio más elevada del último lustro. Un incremento que se prevé continúe en los próximos años hasta superar los ocho billones en 2026.” Acuerdo a portal alemán Statista

            La Quinta Revolución industrial desecha empleos, requiere otros a doc, supone  profesionales en el ámbito de áreas como la IA, la robótica, la ciencia de datos, nanotecnología. Amen de la reconstrucción y actualización de todos los profesionistas y de las carreras universitarias y los técnicos superiores, así como de todo el sistema educativo, de tal forma que estas se nutran de esta Revolución, da tal manera que se modifica tanto los planes de estudio como la propia docencia y la investigación que en su mayoría es obsoleta.

            Estamos frente al fin de la docencia y de los planes de estudios tradicionales, donde la IA en su conjunto desplaza la vieja escuela presencial y a distancia, en un mundo de generación vertiginosa de conocimientos, información y desinformación; es insensato seguir con clases sin minería de datos, apps, plataformas inteligentes, robótica y simulación virtual. La escuelas (institución y recursos humanos) requiere mudarse al plano tecnológico por razón de pertinencia (automatización, eficiencia y eficacia), dejando la esterilidad de la “formatitis” y la “encuestitis” de los caducos enfoques de evaluación institucional. Ya deberíamos estar usando software libre como en Alemania, Inglaterra, Francia, España, Rusia, China, Venezuela, Brasil, Argentina… y dejar de engrosar las arcas de Microsoft; como se ve es una precaria educación y una dependencia tecnología de la potencia del norte que está en debacle.

            Caricaturas como las plataformas institucionales mediocres de instituciones de educación superior, como eminus en la Universidad Veracruzana, aunado a materias de escasa pertinencia y valor social, donde “teoría”, “pensamiento”, “método”, “crítico”, “análisis”, “inteligencia emocional”, “digital”, ·”TIC”,  “contemporáneo” que al formar parte del titulo o del tema de las asignaturas sólo son palabras pretenciosas y vacías; si antes ya eran deficientes hoy en esta Revolución Industrial son oprobiosas. ¿La educación es un lastre o un activo económico?, aunque no sólo es esto.

            Esta Revolución supone la extinción de empleos en todo aquello que pueda ser automatizado, sustituyendo a personas por robots, por cajeros automáticos, por vehículos autónomos y programas inteligentes, por ejemplo es común y se incrementara el uso de robots en fábricas desplazando la mano de obra humana, en los servicios de transporte el chofer está ya en extinción, en la vigilancia y supervisión los sistemas de video vigilancia ya son un hecho, hasta en la prostitución hay transformaciones que van desde el anime nopor (porno) hasta las compañías sexuales robóticas; no se trata de pensar cuando llegará esto, ya llegó y está en progresión; como se ve el punto es como nos adaptamos a esta nueva realidad económica.

            Mención aparte es el mercado financiero con sus monedas electrónicas y sistemas de intercomunicación bancario internacional, que ya no es dominio exclusivo de Washington. La Unión Europea, EEUU, Rusia están desarrollando sus propias monedas digitales donde Moscú  le lleva la delantera al Occidente Colectivo, empero, China con su e-yuan y El Salvado con el bitcoin son pioneros.

            Esta nueva realidad financiera es redimensionada por la IA, pero, tiene un aspecto donde el Estado con su política fiscal y servicios de inteligencia tributaria puede controlar y sabrá dónde, cuándo y en qué se gasta el dinero propio, ¿acaso no será una violación a la privacidad?

            En efecto, no sólo hablamos de un tarjeta de crédito o debito del sistema VISA o MIR sino de todo un sistema para reducir costes, aumentar la eficiencia y desarrollar gestión de efectivo. Así como aumentar la eficiencia y automatizar procesos, empleando aprendizaje automático, deep learning, los análisis predictivos; esto redimenciona también al lavado de dinero, ¿acaso carteles como el de Sinaloa seguirá lavando dinero en la banca de EEUU?, ¿cómo lo harán?

            Un efecto colateral de esta Revolución es que habrá una extinción de puestos laborales y reducción de trabajadores en la banca y en los servicios financieros. Este desarrollo tecnológico está extinguiendo otros empleos, pero nacen otros con los nuevos nichos de mercado. ¿Qué servicios puede dar que no da la IA?, ¿cómo la IA potencial su práctica profesional y económica?

            Resulta evidente que tanto lo social, lo político y lo económico están vinculado entre sí, hay una interseccionalidad. Pues todo lo político y económico se da con un sustrato social, y todo lo social y político es contabilizable en dinero, en alguna sentido, y en los tres ámbitos hay relaciones de poder; se habla de tres dimensiones por motivo de análisis; al agregar más dimensiones como la biológica (humana), la ambiental se verían más efectos de esta Tercera Modernidad y de la IA en nuestra realidad. La IA tiene un efecto transversal y estructural en toda la realidad humana. En fin, ¿usted qué piensa?…

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