Orizaba, Ver.- Ante el inicio de la temporada de lluvias, municipios de la zona metropolitana de Orizaba han puesto en marcha un plan de contingencia ambiental.
Brigadas de Protección Civil, en coordinación con áreas de Limpia Pública y colaboración de ciudadanos, iniciaron dragado, desbroce y retiro de desechos sólidos en los principales cuerpos de agua de la región para garantizar el libre flujo del agua y prevenir inundaciones o desbordamientos.
Los trabajos se concentran en puntos críticos de los ríos Orizaba, Blanco y La Carbonera, además de diversos arroyos intermitentes que suelen tener súbitas crecidas durante tormentas fuertes.
De acuerdo con los reportes, se han retirado toneladas de basura acumulada que incluyen desde plásticos de un solo uso, hojarasca, neumáticos, colchones y muebles viejos que obstruyen el paso natural de las corrientes.
En Orizaba, los trabajos son a lo largo de la reserva animal y el paseo turístico del río, retirando sedimentos y maleza que reducen la capacidad del cauce.
Municipios vecinos como Río Blanco, Nogales e Ixtaczoquitlán también activaron sus protocolos de prevención en las zonas bajas, históricamente más vulnerables a los encharcamientos severos debido al arrastre de materiales desde las partes altas de la sierra.
“El principal problema no es la cantidad de agua que cae, sino los taponamientos provocados por la basura que la gente arroja a la vía pública y a los ríos. Un solo neumático atorado en un puente puede provocar el desbordamiento de un canal en cuestión de minutos”, expusieron.
Los alcaldes de la región exhortaron a evitar utilizar los ríos como basureros clandestinos, así como a barrer los frentes de sus casas y no dejar bolsas de residuos en las banquetas fuera de los horarios establecidos de recolección, ya que el agua de lluvia arrastra estos objetos a las alcantarillas, haciendo colapsar el drenaje pluvial.
Como estrategia preventiva, se monitorean permanentemente zonas donde los niveles de los ríos suelen elevarse con mayor rapidez. Además, autoridades locales aseguraron que se mantiene comunicación constante con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para recibir reportes meteorológicos en tiempo real.
Finalmente, se recordó a la comunidad la importancia de tener lista una mochila de emergencia con documentos importantes, linternas y radio de baterías, así como reportar cualquier anomalía o desborde al número de emergencias 911.






