Orizaba, Ver.- Los siguientes cuatro meses podrían ser muy severos para la población mundial debido al pronóstico de lluvias escasas para este 2023, lo que reduciría al máximo la captación de agua y agravará el estiaje
El biólogo Héctor Rojas mencionó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recomendó colectar las precipitaciones pluviales tanto para consumo diario de las familias como para la agricultura y ganadería, actividades que consumen 80 por ciento del líquido.
Agregó que los gobiernos de los países firman acuerdos y difícilmente no los cumplen. Lamentó que México anda en un grupo de naciones a las que les cuesta un poco de trabajo llegar a las metas acordadas a nivel internacional.
Refirió que la semana pasada hubo un mensaje de las Naciones Unidas que difunde la postura de ministros de justicia de muchas partes del mundo, en la que señalaron que ellos deben tener una “perspectiva hídrica” de la justicia, “que tendría que ver con la garantía de que la población en general tenga el acceso al agua compromiso que se asumió desde 2015 acerca de la uniformidad del acceso al vital líquido.
“Sin embargo, México muestra un desinterés al respecto. No encuentro en los gobiernos de los estados y la Federación nada relevante para atender el problema que ya representa la captación y distribución de agua en la población, sobre todo por los factores que advierten que cada vez más es complicado captarla. Desde hace mucho tiempo se han mandado avisos, por ejemplo, en este año, la temperatura va a estar muy elevada y eso nos ampliará los problemas que se tendrán”, advirtió.
Agregó que en años pasados se tenían periodos más húmedos y lamentablemente esos tiempos ya pasaron.
Reiteró que este 2023 amenaza con ser más caluroso lo que afecta en los momentos en que los mantos acuíferos se tienen que recargar y que impactará en la regeneración de este recurso.
“Este año será muy caluroso y se le atribuye al cambio climático que está en proceso y esto altera de manera notable y aceptada a nivel internacional, el ciclo del agua. Ahora resulta que hay más porcentaje de evaporación que de condensación. Esto es que se queda en la atmósfera y durante menos días al año se precipita como lluvia”, explicó.
Expuso que estas condiciones por sí solas “repercuten en que se incremente la sequía y el estiaje.
“Este 2023 va a tener días bastante secos y con muchos problemas de estiaje. Esto se menciona cada vez que inicia la primavera, cuando inician los calores, pero cuando las lluvias aparecen se nos olvida y no volvemos hablar de ello. Sin embargo, la reducción del vital líquido en el mundo es un tema que siempre debemos mantener en la agenda diaria”, sostuvo.
Planteó que una de las medidas que se deben tomar en cuenta es volver a recolectar lluvia, una de las medidas más eficientes, “cualquier almacenaje que se haga siempre será importante”.
Refirió que, de hecho, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) recomendó colectar agua para satisfacer la demanda en la agricultura y la ganadería que son las que consumen más del 80 por ciento del recurso hídrico del mundo, incluido México.






