Orizaba, Ver.- La producción de café en Veracruz registró una caída aproximada de 15 por ciento en el último ciclo como consecuencia de la sequía, las variaciones extremas del clima y la presencia de plagas, expuso el empresario cafetalero Antonio Rivas Corona.
Explicó que en México destacan cinco entidades en el cultivo del grano: Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Puebla. Señaló que Chiapas lidera la producción nacional debido a que sus cafetales se ubican entre los 2 mil 400 y 2 mil 800 metros sobre el nivel del mar, condiciones ideales para el café arábigo.
En Veracruz, indicó, las zonas cafetaleras se localizan entre los mil 200 y mil 600 metros de altitud, desde Coatepec hasta la Sierra de Zongolica. Sin embargo, la sequía registrada hace aproximadamente dos años continúa afectando los cultivos.
“La planta no se recuperó como debía y eso está provocando que año con año la producción vaya mermando”, expresó.
Además del clima, mencionó que enfermedades como la roya y la broca siguen impactando las plantaciones, lo que obliga a los productores a implementar nuevas prácticas agrícolas, como el uso de sombra y un mejor manejo del riego.
El empresario reconoció que la situación ya se refleja en el mercado. De diciembre a enero, el precio del kilo de café aumentó entre 15 y 20 por ciento, lo que también impactó en el costo por taza en cafeterías y restaurantes.
Actualmente, un café americano alcanza los 45 pesos, cuando anteriormente costaba alrededor de 35 pesos.
Detalló que los granos de especialidad han tenido incrementos mayores: uno con proceso honey puede costar entre 700 y 800 pesos el kilo, mientras que uno de especialidad alcanza hasta mil 200 pesos.
Incluso el café convencional ha elevado su precio debido al encarecimiento de insumos y la inflación generalizada. A ello se suman aumentos en vasos, tapas, endulzantes y otros materiales utilizados en el servicio.
Finalmente, advirtió que tanto las altas temperaturas como las heladas representan un riesgo para el cultivo y subrayó la necesidad de apoyos gubernamentales que permitan a los cafetaleros invertir en fertilización y mantenimiento de sus parcelas.






