Orizaba, Ver.- El Niño podría impactar las lluvias y el estiaje en Veracruz durante 2027, de hecho, el biólogo y exsubdirector del parque nacional Pico de Orizaba, Héctor Rojas Carrizales, advierte que el fenómeno climático ya comenzó a manifestarse en el océano Pacífico y, aunque sus efectos más importantes no se esperan para este año, especialistas advierten que durante 2027 podría influir en la disminución de lluvias y agravar las condiciones de estiaje en diversas regiones del país, incluido Veracruz.
Explicó que existe consenso entre diversos meteorólogos sobre el desarrollo de un evento de calentamiento oceánico que algunos expertos han denominado “superniño”, debido a la magnitud que podría alcanzar durante los próximos meses.
De acuerdo con el especialista, el incremento de la temperatura superficial del agua en el Pacífico comenzó a registrarse desde finales de abril de este año. Sin embargo, aclaró que las repercusiones sobre el clima no suelen ser inmediatas debido a que se trata de un fenómeno de escala global que modifica gradualmente la circulación atmosférica y oceánica.
“De manera general el fenómeno ya comenzó desde finales de abril. La temperatura del agua en el Pacífico ha estado aumentando, pero las repercusiones no se esperan en este año sino para el 2027”.
Entre las principales preocupaciones se encuentra la posibilidad de una disminución en las precipitaciones si las condiciones cálidas persisten durante un periodo prolongado. El especialista explicó que el aumento de la temperatura atmosférica favorece una mayor evaporación del agua disponible en mares, ríos, lagunas y suelos.
Este vapor permanece suspendido en la atmósfera hasta que se dan las condiciones adecuadas para la condensación. Cuando esos procesos se retrasan o alteran, las lluvias pueden reducirse o presentarse de manera irregular.
“Si la temporada se extiende por mucho tiempo, sí puede haber menos lluvia. El calor atmosférico evapora el agua y la mantiene allá arriba. Mientras no haya condensación, no llueve”.
No obstante, el biólogo precisó que el comportamiento de las precipitaciones depende de múltiples factores y no exclusivamente de El Niño. En estados como Veracruz también influyen fenómenos meteorológicos como las ondas tropicales, ciclones, tormentas, frentes fríos y las características geográficas de la región. Por ello, aunque el calentamiento del Pacífico es un indicador importante para los especialistas, aún resulta prematuro anticipar con exactitud el nivel de afectación que podría registrarse en la entidad durante los próximos meses.
La preocupación se centra especialmente en el periodo de estiaje, etapa del año en la que disminuye la disponibilidad de agua en ríos, presas y manantiales. Una reducción prolongada de lluvias podría ocasionar presión sobre los sistemas de abastecimiento para uso doméstico, agrícola e industrial.
Sectores productivos como el campo suelen ser de los más sensibles a estos cambios climáticos debido a que dependen directamente de la disponibilidad de agua para mantener los cultivos y la producción de alimentos, asimismo recomendó mantener un monitoreo constante de la evolución del fenómeno durante los próximos meses, ya que la intensidad que alcance determinará gran parte de los efectos que podrían observarse en distintas regiones del país.
Mientras tanto, las autoridades y organismos encargados de la gestión del agua deberán mantenerse atentos a los pronósticos climáticos para anticipar posibles escenarios de escasez y fortalecer las estrategias de conservación del recurso hídrico.
Aunque no existe una certeza absoluta sobre la magnitud de los impactos, el desarrollo de El Niño vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la prevención y del uso responsable del agua ante los desafíos que representan los fenómenos climáticos extremos.






