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150 años: Madero masón

Wenceslao Vargas Márquez

Se cumplen 150 años del nacimiento del presidente Francisco I. Madero. Nació en Coahuila el 30 de octubre de 1873. Fue homeópata y espiritista. Estas líneas se enfocan a rescatar otro lado más o menos oculto del prócer: la masonería.

Desde luego que fue masón, y murió asesinado por otro masón, grado 30: el general Victoriano Huerta. Madero tuvo el grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y el noveno del Rito Nacional Mexicano. Perteneció a diversas logias masónicas, tanto simbólicas que abarcan los grados uno, dos y tres, como las que se llaman filosóficas, que incluyen a grados superiores al tercero, aunque no ha quedado categóricamente claro cuál fue su logia masónica inicial.  

El investigador Marco Antonio Flores Zavala, en Porfirio Díaz en la historiografía masónica mexicana, 2015, escribió lo siguiente: <El inicio masónico de Madero se suele ubicar en 1890, en la logia Benito Juárez de Coahuila, cuando ésta era parte de la Gran Dieta Masónica. En 1909, Madero intervino en la logia Lealtad de la Ciudad de México, dirigida por Alberto Pro, y luego pasó a la logia Mariano Escobedo de Coahuila>.

Y cita a renglón seguido las fuentes consultadas por él a propósito de ésta afirmación: “Francisco I. Madero a Alberto Pro”, San Pedro, Coah. (30 de julio de 1909); “Francisco I. Madero a La Resp. Log. Lealtad”, San Pedro, Coah. (30 de julio de 1909), en Madero, 1985. “Gran Logia de Libres y Aceptados Masones de Puebla a Francisco I. Madero” Puebla, Pue. (5 de septiembre de 1912), en Archivo General de la Nación-Fondo Francisco I. Madero. “Comunicación de la Gran Logia de Antiguos, Libres y Aceptados masones ‘Valle de México’ al maestro masón Porfirio Díaz”, Cd. de México (4 de mayo de 1911); “Francisco I. Madero a Gran Logia Valle de México”, Cd. Juárez, Chih. (16 de mayo de 1911); “Adolfo M. Isasi a Francisco I. Madero”, Cd. de México (11 de mayo de 1911); “Tomás Lorck a Francisco I. Madero”, Zacatecas, Zac. (20 de mayo de 1911), en Fondo Francisco I. Madero, Biblioteca Nacional, Unam”.

Por otro lado el investigador Carlos Francisco Martínez Moreno, en Masonerías e intervencionismo, dice que Madero “había regido en 1892 la logia Zaragoza 149 de El Rosario, distrito de Parra, Coahuila”. La expresión de que “había regido” la tomo como que había sido presidente de la logia, es decir su venerable maestro. Hay cartas privadas de Madero que prueban que ingresó a tres distintas logias antes de 1912: Lealtad 15, Alpha y Mariano Escobedo 5.

Por ejemplo, el 30 de julio de 1909 le escribió al masón Alberto Pro, para pedir su plancha de quite a la logia Lealtad 15, de la CdMx, y dedicarse a la masonería en Coahuila. (La plancha de quite es una especie de permiso o licencia provisional o definitiva; narro en mi libro La masonería en la presidencia de México cómo Carlos Salinas de Gortari pidió la suya años después de ingresar a las logias masónicas en 1966, a los 18 de edad). La plancha de quite de Madero decía así, en el año previo al estallido de la Revolución:

“San Pedro, Coah., julio 30 (de 1909).- Sr. Alberto Pro. México, D.F. Muy Estimado amigo: Le adjunto una comunicación para esa logia Lealtad, a fin de que me haga favor de mandárselas. Como verá, pido mi carta de quite, a fin de trabajar en este Oriente. En cuanto a la Logia Alfa, pienso seguir como miembro de ella hasta que se funde en ésta una Logia de Perfección. Le suplico decirme si no cometí alguna irregularidad por no haber mandado alguna disculpa a la Logia por mi ausencia, pero yo le supliqué a Ud. que lo hiciera en mi nombre. Si alguna irregularidad cometí, le agradeceré se sirva decirme e indicarme el medio de subsanarla. Sin otro particular, quedo su afmo. amigo que mucho lo aprecia y su atto. S. S. Francisco I. Madero”.

Los máximos grados de la masonería escocesa, el 31, el 32 y el 33, le fueron entregados a Madero en la calle Donceles de la Ciudad de México en octubre de 1911, mes de las elecciones presidenciales que indudablemente va a ganar. El máximo grado del Rito Nacional Mexicano, el noveno, le fue entregado a Madero a domicilio, en las oficinas de él en Paseo de la Reforma. En el balance de su vida que fueron sus Memorias, fechadas a principios de 1909, Madero reconoció al espiritismo como la más importante y trascendente actividad. Dejó Madero en segundo plano a la masonería, a la que no menciona en ellas. Es probable que Madero haya visto a la actividad masónica como un simple compromiso político. En cambio al espiritismo lo vio como una experiencia íntima que tomó como guía para prácticamente todo.

En el sentido noble y estricto del término, Madero fue un hombre bueno. Creyó que la política y los políticos del momento serían buenos y nobles como él, y para defender a su gobierno en febrero de 1913 confió en otro masón, grado 30 del Rito Escocés, que fue Victoriano Huerta, quien además fue masón en una logia de Xalapa, Ver. Ya sabemos cómo le fue al confiar. Ahora, octubre de 2023, se cumplen 150 años de su nacimiento y ojalá estos párrafos sirvan para dar luz a éstas facetas no muy conocidas de su vida.

 X: @logiasymasones

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