Por Hipólito Rodríguez Herrero
El lunes 23 de enero, el Instituto de Formación Política de Morena dio inicio nuevamente a sus actividades. La primera sesión de trabajo convocó a Lorenzo Meyer Falcón, un experto en temas energéticos, y a los alcaldes de Acaponeta (Nayarit) y Juchitán (Oaxaca) y a quien escribe estas líneas, para compartir experiencias en torno a la manera en que los gobiernos locales gestionan su energía. El tema a destacar consistió en la forma en que la Cuarta Transformación defiende y promueve la soberanía energética.
Lorenzo presentó un panorama muy preciso: la soberanía energética depende de fortalecer instituciones que durante la época neoliberal fueron saqueadas. Pemex y la CFE fueron objeto de abusos económicos que estuvieron a punto de hacerlas desaparecer. Contratos leoninos, abandono, corrupción, negligencias sin fin, colocaron a las instituciones públicas al borde la quiebra. El propósito era muy claro: llevar a una crisis a los organismos públicos a fin de entregar la energía a entidades privadas. El proceso afectó a múltiples niveles de la entidad estatal, lo cual incluye a los municipios, una de las áreas más vulnerables a la promoción de negocios irregulares.
En efecto, los gobiernos locales conocen también fenómenos de opacidad, corrupción, abandono y negligencia. El alumbrado público, una de las funciones centrales de todo gobierno municipal, no recibió atención durante mucho tiempo. Colonias y barrios enteros quedaron a oscuras por esa razón. La inseguridad campeaba y, bajo esas circunstancias, se cometieron infinidad de abusos y violencias. Recuperar la capacidad de las entidades públicas de gestionar la energía es un desafío clave de la cuatro T. En Xalapa hicimos cosas importantes en este sentido en el curso de los años 2018-2021, cuatro años que hicieron posible mejorar notablemente la situación. En primer término, se procuró contar con responsables de las dependencias municipales (Subdirectores, Jefes de departamento y Unidad) con un perfil técnico adecuado y con preparación en seguridad laboral, energías renovables y eficiencia energética. Asimismo, se buscó, empleando las nuevas tecnologías de comunicación, la modernización de los sistemas de gestión de reportes, gestión de inventarios y asignación de cargas de trabajo, y se adquirieron equipos y grúas y se actualizaron los programas electrónicos de apoyo.
Con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se hizo un diagnóstico de la situación municipal. Nuestra ciudad contaba en 2018 con cerca de 32 mil lámparas en espacios públicos y nos planteamos transitar a un sistema más eficiente. La actuación se basó en tres estrategias: 1.- La adquisición de bienes (luminarias LED) para la sustitución paulatina año con año por los mismos trabajadores del área. 2.- Inversión pública (Obra) bajo proyectos desarrollados por el personal del municipio (Direcciones de Medio Ambiente y Obras Públicas). 3.- Colaboración con la Secretaria de Energía (SENER-FIDECONUE) a través del PRESEM (Proyecto de Eficiencia y Sustentabilidad Energética en Municipios).
En total, en el curso de cuatro años, se logró remplazar dos tercios de las luminarias existentes, colocando más de 21 mil lámparas de tipo LED que, además de consumir menos energía, ofrecen mejor iluminación. Gracias a ello, se logró reducir en seis millones de pesos la factura que se paga a la Comisión Federal de Electricidad, consiguiendo así no solo ahorros económicos sino sobre todo disminuir la huella ecológica de nuestra ciudad. A diferencia de ciudades como Aguascalientes o la misma ciudad de Veracruz, donde los precios pagados por las lámpara LED fueron hasta tres veces más caros que los pagados por Xalapa, se cuidó muchísimo que las licitaciones fueran transparentes y competitivas.
Se ha señalado que las ciudades representan el 70% de las emisiones totales mundiales de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía. De ahí que sea muy importante reducir los consumos y costos energéticos de las ciudades. Se sabe que el cambio climático afecta a las ciudades en varios campos: daños a la infraestructura, a las propiedades y a las viviendas, afectaciones en el terreno de la protección civil dada la vulnerabilidad de los asentamientos construidos sobre áreas con suelos frágiles o zonas inundables.
Conscientes de esta situación, promovimos el cambio en las luminarias a fin de reducir la factura energética y disminuir el consumo de combustibles fósiles, factor detonante del calentamiento de la atmósfera. La planificación urbana inteligente puede reducir los costos de energía y mejorar la movilidad y la calidad de vida. Todo ello puede inducir una ciudad más sustentable, más segura y más propicia para el desarrollo de actividades económicas y conviviales. Con mejor alumbrado, es posible recuperar el espacio público para devolver la paz a nuestra población. Es importante seguir hablando de estos temas y, por fortuna, el Instituto de Formación Política de Morena los ha colocado en la Agenda de la Cuarta Transformación.







