Aunque la pandemia golpeó severamente a los empresarios del sector restaurantero, también generó que hubiera mayor competencia, pues mucha gente que dejó de laborar, incursionó en la venta de alimentos.
Al respecto, el presidente del Consejo Gastronómico Veracruzano (CGV), Sergio Santos Monfil, estimó que este tipo de giros comerciales se incrementó en los últimos meses hasta en 30%.
“Se reinventó la cocina, con la pandemia se reinventaron los restauranteros. La competencia se volvió un poquito más, ya que en casas se empezó a dar la venta de comida. Meseros, banqueteros, empezaron a vender en sus casas, en sus domicilios, se reinventaron pero para quedarse”, aseguró.
Asimismo, añadió que, de los establecimientos con venta de alimentos y bebidas de la capital del estado, entre 80 y 85%, ya se reactivaron tras suspender actividades a causa de la pandemia.
En otro orden de ideas, comentó que hubo un ajuste en las cartas de estos negocios, debido a los incrementos que se dieron en algunos productos.
Aseguró que estos incrementos en los precios de los menús no fueron tan elevados, a fin de no afectar a los comensales y estos oscilaron entre 8 y 10%. “Todo lo que es la canasta básica tuvo un incremento. La canasta cuenta con 24 alimentos entre verduras y lácteos”.
Por último, declaró que los restauranteros podrán reponerse de la situación económica en estas épocas de diciembre, ya que por las cenas de Navidad y Año Nuevo habrá “mucho trabajo”.
