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Claudia Sheinbaum: el faro náutico

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Atrás de las pantallas, el movimiento -entre el mar de sombrillas bajo el sol vertical del medio día-, de los buques que salen y entran al esplendente puerto de Veracruz, significa a la vez el de otro movimiento nombrado 4T, enormes ambos: sobre el agua una estructura imponente que al navegar fija el mareo que producen los temblores, cuando los edificios se mueven, y sobre las calientes lozas del malecón, la multitud que como el agua azul del muelle, ondea también.

Estamos aquí porque nos llamó la presidenta de México a estar aquí, en esta costa que asoma (a 1 500 kilómetros solamente), a otra costa solar y rebelde: Cuba. Allá y acá sabemos que la historia cuenta con nuestro cuerpo, como canta el himno, siendo cada uno soldado y ahora claramente hijos de nuestra madre patria. Es emocionante. El mundo está ingresando al cuarto ciclo bélico mundial (si contamos desde 1812 la invasión de 12 países a Rusia) y México está despierto lidereando una oposición continental al imperio.

Pronto no habrá medias tintas. O estamos con la historia heredada por los próceres o sumergidos en las suposiciones que narran los bots, los hashtag, la IA, las voces y caras de los comentolatras, ¿linaje? que en su irritación insulta, calumnia, miente, ofende en la impotencia de sus ¿análisis?

Por eso el mensaje estuvo bien estructurado por la científica. Los datos primero. Son informes objetivos, estadísticos, financieros, demográficos, contables, jurídicos y judiciales. Inobjetables porque para que los dichos escritos en el informe sean falsos tendría que haber “otros datos” que no los hay. Solamente hay adjetivos: narcopresidenta el peor de ellos.

En la realidad de los buques que entran y salen de un puerto que ha sido otras veces bombardeado y asaltado por potencias militares, la voz de la presidenta Claudia Sheinbaum llamó a los ciudadanos mexicanos a empezar a ocupar las plazas públicas, salir corporalmente como respuesta evidente y entusiasta, a demostrar que los enemigos de nuestra tradición de resistencia y dignidad nacional, no las tienen consigo. Ellos son ruido e ira, nosotros cuerpos alegres bajo el sol.

La injerencia de Estados Unidos actúa a través de los dueños del territorio inédito (tecnología electromagnética) y los personajes y camarillas que siempre han estado anidando en los pasillos del poder y cuyos aliados precisamente, por aquí, en este puerto, han asomado (con barcos artillados, y al interior camarotes reales). Por eso el discurso de Claudia teniendo al lado el agua azul y a la vista los muros de piedra del antiguo fuerte de Ulua, tuvo resonancia con la alarmante (y fascinante) verdad: México está una vez más ante el acoso, las amenazas y los ataques del imperio.

La presidenta llamó en este histórico día a la acción, que es precisamente congregarnos en las plazas públicas en una conspiratio, como Iván Illich llamó a la tensión dinámica, la atmósfera o clima espiritual fuente de la vida de la ciudad, en la medida que se entiende que la ciudad se origina y debe su existencia social a la pax, el aliento compartido por igual entre todos.