Juan Carlos Contreras Bautista, titular de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), señaló que en este año se pronostica una sequía más extensa en la entidad veracruzana con menos lluvias, lo que propicia que con facilidad se inicien incendios forestales, y aseguró que en dos meses casi 500 hectáreas de árboles y pastizales han sido destruidas por conflagraciones.
En entrevista, el funcionario estatal precisó que la mayoría de estos siniestros se iniciaron por el descuido de las personas, quienes dejaron fogatas o colillas de cigarro encendidas, así como por la práctica agrícola de “roza y quema”, que en ocasiones se le sale de control a los campesinos o ejidatarios.
Manifestó su preocupación por la pérdida de los servicios ambientales que brindan los bosques, porque la captación del agua, durante esta sequía, vemos mucho la falta de agua, pero que es derivado de la pérdida de los bosques, habrá menos captación de humedad y menos escurrimiento.
Mencionó que tan solo en dos incendios resultaron más de 100 hectáreas afectadas; uno en el Valle del Cofre de Perote, en el municipio de Ayahualulco, colindante con Ixhuacan de los Reyes, y el otro en la zona de Nogales, por lo que invitó a la población en general a no hacer quemas y quienes visiten los bosques no enciendan fogatas para prevenir su pérdida.
Hasta el momento, dijo, se suman 53 incendios forestales que han afectado a 474 hectáreas, según datos con corte al viernes.
“Tenemos pronosticado mayor sequía y lo que no queremos es salirnos de este rango de control de incendios que se han tenido durante en tres años consecutivos”.
Dio a conocer que se han firmado convenios con los ayuntamientos con más incendios, para otorgarles mayor presupuesto, pero se requiere de la participación ciudadana, “porque la mejor política para combatir este problema es la preventiva, no es la idea de generar mayor brigada y trabajemos más”.
Mencionó que comparativamente con el año pasado
“Vamos un poco arriba, en el 2022, resultaron afectadas 2 mil 200 hectáreas, y en la temporada de incendios de 2023, vamos un poco arriba, entre un 18 y 20 por ciento, y todavía faltan varios meses para que concluya y no queremos que nos pasemos”, y mencionó que pese a que este año es muy cálido, se pugnará porque sea menor el número de hectáreas de bosques afectadas.
En su oportunidad, Carlos Robles Guadarrama, director de Desarrollo Forestal de la Sedema, dio a conocer que los municipios más afectados por los dos incendios son Nogales, Maltrata, Ixhuacan de Los Reyes, Ayahualulco, Acajete, Villa Aldama y Las Vigas de Ramírez.
Expuso que el fuego se aviva con las suradas, que trae altas temperaturas y vientos, como fue el caso de Nogales, que ya se había liquidado, pero las llamas se reiniciaron. Ya se tiene 60 por ciento de liquidación y se pronostica que habrá más de cien hectáreas las afectadas de árboles de encino y pinos.
Dio a conocer que a partir de este primero de marzo, las brigadas que trabajan en Nogales podrán en marcha la estrategia de rodear el incendio para disminuir la devastación de los árboles, y recordó que la Sedema cuenta con 500 hombres dedicados al combate de incendios, quienes son de las comunidades y se integraron con el propósito de involucrar a la sociedad.
