Tecolutla, Ver.- Hasta las costas de la zona norte de Veracruz, tortugas de las especies verde y lora llegan a desovar año con año, no obstante, la presencia de humanos en las playas sigue siendo una de las principales amenazas para estos animales.
De acuerdo con Amelie Ramos, responsable del Centro Veracruzano de Investigación y Conservación de la Tortuga Marina, en 2020, debido a la restricción que se dio por el confinamiento del covid-19, se efectuó un trabajo más amplio de observación por parte de los voluntarios e integrantes de campamentos tortugueros, lo que permitió mayor reubicacion de nidos y rescate de crías.
No obstante, al retomarse las actividades económicas y turísticas, de nuevo se corre el riesgo de que las tortugas lleguen hasta morir, derivado de que no puedan realizar correctamente el desove. “Desafortunadamente no hay unas buenas prácticas de turismo, porque siempre está la manipulación y la foto para el Face por delante (…) el año pasado empezó a venir más turismo, empezaron a llegar más familias y este año empezamos otra vez a tener la problemática”, declaró en entrevista.
Y es que estadísticamente, solo uno de cada mil ejemplares llega a sobrevivir, de ahí que se procure que las hembras puedan efectuar su función de colocar huevos para que estas a su vez hagan eclosión y las crías retornen al mar.
En una temporada, una tortuga puede llegar a desovar hasta seis veces; cuando es temporada baja de anidación pueden llegar a colocar entre 20 y 30 huevos, mientras que en la alta, hasta 200. De acuerdo con datos del centro, la nidada más grande registrada hasta la fecha es de 210.
“Las personas se organizan y como tiene fama este lugar de que arriban muchas hembras, estas personas se organizan en grupos de más de 50 personas con luces blancas, montan a las hembras, se toman la foto con flash, las alumbran a la cara. Las crías las recolectan de donde están naciendo, las depositan en un recipiente y las echan al agua, y esa es una condena definitiva para la tortuga porque tienen que recorrer la playa”, expresó.
Y abundo: “algo que es muy característico después de vacaciones y que nosotros encontramos son las hembras con la cloaca hinchada de que no pudieron desovar, se los impidió la presencia humana, la bulla, la luz, las fogatas, salen, no pueden desovar y se regresan y pueden hacer varios intentos en una misma noche y empiezan a perder la lubricación y tiene que poder lubricar para que salgan los huevos, y pues se descomponen esos huevos en la cloaca, se les viene una infección y muy probablemente la tortuga muera por esa infección, porque es bastante grave, por el poder tener los huevos descompuestos ahí”.
Debido a lo anterior es que se han tenido que hacer operativos con la Marina, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), para invitar a la gente a que desaloje las playas durante el pico de desove.
Playas de Vega de Alatorre y Nautla reciben el mayor número de tortugas en Veracruz
En la comunidad El Raudal, perteneciente al municipio de Nautla, en el norte del Estado, se ubica el Centro Veracruzano de Investigación y Conservación de la Tortuga Marina (CVICTM). En dicho sitio, que tiene más de 4 decadas de existencia, 29 de ellos administrado por el Gobierno del Estado, se realizan actividades de rescate y cuidado de la tortuga marina.
El centro que abarca como área de jurisdicción en los municipios de Nautla y Vega de Alatorre, tiene distribuidos a lo largo de la playa tres sitios de incubación.
Durante la madrugada, los 17 integrantes de esta zona recorren 15.5 kilómetros de costa casi todos los días, para ubicar y reubicar a los nidos que se encuentren en riesgo. “Estos van desde la desembocadura del río Misantla hasta la desembocadura de la laguna Grande en el municipio de Vega de Alatorre, siendo el municipio de Vega de Alatorre en el que más extensión territorial monitoreamos”, dijo Amelie Ramos.
A Veracruz arriban ocho especies de tortugas para desovar, siendo la lora y la verde las que más acuden a esta región, desafortunadamente todas están en peligro de extinción. “La tortuga lora es la de mayor riesgo, esta en peligro crítico, porque esta especie es casi endémica del Golfo de México. De hecho hay dos puntos importantes de anidación en México, uno es Rancho Nuevo, Tamaulipas, y el otro es en Veracruz, con los compañeros de Tecolutla, nosotros ya solo recibimos como la colita de la anidación”.
En lo que va de la actual temporada de anidación, se han registrado 107 nidadas de tortuga lora. Por otro lado, explicó que la tortuga Verde tiene una distribución más amplia, encontrándose en todas las aguas tropicales y subtropicales alrededor del mundo, principalmente en Costa Rica, aunque añadió al estado de Veracruz, en México como un sitio importante para la anidación de la especie. “Hemos registrado más de 14 mil nidos de tortuga Verde, en esta temporada llevábamos más de los 8 mil nidos”.
Cabe mencionar que cada nido de tortugas pesa entre 9 y 15 kilos, dependiendo del número de huevos que ponga la hembra; los que están en riesgo o peligro son transportados hasta los corrales de incubación, los que no, se quedan en la playa.
La temporada de desove inicia entre abril y marzo y todos los días se monitorea para contar con datos precisos del número de huevos, sitios de anidación y la cantidad de crías que nacen.






