Por Hugo Morales
Amatlán, Ver.- La producción continúa completamente detenida en la galletera Panvo tras la huelga pacífica que sostienen los trabajadores de la planta. Los empleados se mantienen firmes en su protesta laboral pese a sufrir el abandono total de sus representantes oficiales y enfrentar presión directa por parte de los directivos.
El conflicto se encendió aún más cuando comenzó a circular un documento donde supuestamente el sindicato respaldaba a los trabajadores ante la empresa pidiendo frenar cualquier paro. Los manifestantes desmintieron dicho escrito asegurando que es falso y acusaron a la representante Teresa Vivanco de dejarlos solos sin dar la cara en ningún momento durante el plantón.
Ante el vacío y la traición de quienes debían defenderlos la plantilla formó un comité interno independiente. Se trata de un grupo anónimo conformado estrictamente por voceros que buscan entablar un diálogo directo con el licenciado Isaías para agilizar las negociaciones sin la necesidad de amontonar a las más de 200 personas de base y confianza que se encuentran afectadas por el conflicto.
Mientras los empleados exigen justicia por la vía pacífica dentro de la fábrica parada ya comenzaron las tácticas de intimidación. Los inconformes señalaron de manera directa al jefe de mantenimiento, Jonathan Millian, de hostigar al personal ordenando que se pongan el uniforme para laborar con la advertencia de que quienes no obedezcan serán enviados directamente a Recursos Humanos por su renuncia.
Lejos de ceder a los intentos de romper el plantón mediante miedo o falsos oficios de paz sindical la base trabajadora aseguró que la huelga no se levantará. Los obreros dejaron en claro que no entregarán su fuente de trabajo y mantendrán la fábrica bloqueada hasta que la empresa brinde soluciones reales sin simulaciones ni amedrentamientos.






