En 2021, el paisaje de la Laguna del Farallón, ubicado en Alto Lucero, lucía desolador pues toda el agua se había secado. Solo podía verse tierra seca y signos de erosión, también algunos animales muertos por la falta de líquido.
Para 2022 la situación era muy similar. Sin embargo, este 2023 la vida se ha vuelto a abrir paso en la Laguna del Farallón. Ya se observa un espejo de agua que incluso permite el nado de peces.
Hermenegildo Martínez Aguilar, presidente del Consejo de Vigilancia de la Cooperativa del Farallón-El Llano, recuerda cuánto pidieron que volviera a llover, y ahora solo buscan que se logren las obras que faltan para que la laguna tenga agua.
Se han llenado 35 de las 65 hectáreas de la laguna, y los pescadores están haciendo lo posible por repoblar la laguna.
“Nosotros nos cooperamos para comprar el alevín y lo metimos, gracias a Dios ahí nos vamos manteniendo un poquito porque somos muchos pescadores”.

Hace siete meses el director de Recursos Naturales de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), Magdaleno Mendoza Hernández, confirmó que habrá una inversión de 14.5 millones de pesos en rehabilitación hidrológica.
“El plan era rehabilitar la captación de los escurrimientos, cunetas o canales naturales que se depositaban en la laguna; están algunos obstruidos, otros con basura; también buscarán aprovechar un arroyo y el trasvase en la temporada de lluvias”.
Sin embargo, Hermenegildo explicó que lamentablemente y a pesar de su insistencia, no han logrado que la Comisión Nacional de Agua (Conagua) firme el documento.
Ahora se añade una preocupación más:
“La muerte vuelve a acechar la laguna y es que durante el recorrido observamos 15 patos buzos muertos, también había algunas mojarras”.

Hermenegildo teme que haya contaminación en la laguna, sin embargo, debido a que no hay mortandad mayor cree que algo está envenenando a los patos, por eso pidió a las autoridades que organicen los estudios necesarios y se evite una catástrofe ambiental.
El dirigente del Consejo de Vigilancia quiere que la gente recuerde que la Laguna del Farallón vio una de sus épocas más difíciles hace dos años, no solo debido a la extrema sequía, sino también a la sobreexplotación de todos los ranchos ganaderos que hay alrededor y de las zonas de cultivo, que aprovechaban el agua de la laguna sin temor a las consecuencias.
Ahora, con la ayuda de las autoridades han logrado limpiar todos los canales pluviales y asegurarse de que lleguen directamente a la laguna para captar el agua. Mantener estos canales limpios no solo es un trabajo de las autoridades sino también de los ciudadanos.





