Orizaba, Ver.- El miembro fundador de Convergencia por la Democracia, ahora Movimiento Ciudadano en Orizaba, Jorge Marín Barragán, denunció las malas prácticas que hay dentro de este instituto político.
El delegado a la Asamblea Nacional Constitutiva de Movimiento Ciudadano acusó que el dirigente estatal, Luis Carbonell, carece de tacto y oficio político y ha despertado el encono de la militancia.
“Me excluyen porque soy un verdadero representante del pueblo, un hombre venido de abajo”.
El exdelegado de la Asamblea Nacional agregó que, aunque su queja fue presentada formalmente, la respuesta del partido fue errónea y contradictoria, señalando que el actual liderazgo estatal de Movimiento Ciudadano en Veracruz es “clasista, racista, antidemocrático y autoritario”.
En rueda de prensa, denunció un proceso amañado, alejado del derecho y la democracia, en el que fue dejado fuera de la contienda interna del partido para la candidatura a la alcaldía de Orizaba.
Explicó que la excusa presentada por el partido para su exclusión fue que no entregó a tiempo la constancia de residencia, aunque aseguró que sí cumplió con el requisito en tiempo y forma establecidos, pero acusó que al ser originario de Orizaba y tener una residencia de más de tres años, dicho documento no era necesario.
El exaspirante también señaló que, al momento de su exclusión, se le hicieron cuestionamientos sobre su credencial de elector, su programa de gobierno y otros aspectos que no correspondían al proceso, ya que, según el recibo de la convocatoria , lo único que faltaba era precisamente la constancia de residencia.
“La convocatoria de Movimiento Ciudadano establece claramente que, según el artículo 69 de la Constitución Política de Veracruz, no era necesario presentar una constancia de residencia para poder participar, pues bastaba con ser originario o vecino del municipio con una antigüedad de más de tres años”.
Consideró que su exclusión se debe a su perfil popular y cercano a la gente, mientras que el partido está favoreciendo a empresarios y personas de apellidos reconocidos.
A pesar de la situación, Marín reafirmó su compromiso con la democracia y aseguró que seguirá luchando dentro del partido para denunciar las irregularidades y exigir transparencia en los procesos internos.
“Voy a seguir denunciando las irregularidades, la falta de democracia y el poco compromiso con los valores que dicen defender. Yo no me voy del partido porque tengo más derecho que quienes hoy lo dirigen. Ellos llegaron sin el mínimo de legitimidad y deberían hacer un ejercicio democrático para ganarse el respaldo de la gente”.
Finalizó al decir que de los aspirantes registrados, él y Marco Rodríguez encabezan las preferencias, pero tal parece que la candidatura será otorgada a otra persona que no pertenece a los inscritos.






