Agencias
El gobierno de Cuitláhuac García Jiménez incumplió con el pago pendiente a proveedores, expuso el presidente de la asociación Empresarios SOS, Jesús Castañeda Nevárez.
Consideró que ante la falta de voluntad de la administración saliente, la gobernadora electa Rocío Nahle García debe reconocer y pagar estos adeudos que datan desde el gobierno de Javier Duarte de Ochoa.
“Lo que se necesita es que se respete el adeudo que se tiene y que se nos pague. Ese es el punto número uno”, dijo.
Además, expuso que debe atender la recomendación 155/2020 emitida por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) hacia el gobierno de Veracruz para que éste no revictimice a los empresarios.
“Que se busque la forma de responder a la recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en la cual estaban obligados a resarcir el agravio con las empresas y no debería estarnos re victimizando, porque traernos dando vueltas es una forma de revictimización”.
Castañeda Nevárez refirió que tras la pandemia no hubo pagos por parte del Gobierno del Estado a los empresarios. “Tenemos que citar la famosa frase de que la pandemia les ‘cayó como anillo al dedo’ porque a partir de eso tuvieron una excelente justificación para ausentarse (…) pasa la pandemia y el silencio se mantuvo, no se ve ningún interés y obviamente el asunto está pendiente”.
Sin embargo recordó que se trata de una deuda institucional, por lo que sin importar qué funcionario generó la deuda, es el Estado quien se debe hacer responsable de pagarla.
“Así haya sido otro personaje el responsable de la contratación al final de cuenta es el Estado quien nos debe y no se puede declarar insolvente. Aparecieron empresas fantasma y nos perjudicó porque de pronto nos metieron a todos en el mismo costal de modo que la depuración de las empresas debe haber disminuido pero aun así no hubo interés en este gobierno en pagar”.
Indicó que una muestra de falta de voluntad para enfrentar los pagos es que durante este sexenio se hicieron devoluciones a la Federación, lo que a su juicio demuestra que sí había dinero pero no intención de pago.






