Orizaba, Ver.- México, junto con otros dos países de América Latina encabeza el listado de naciones en donde se registra el mayor número de crímenes de odio, refirió Koko Lozada Carrasco, coordinadora general de la Red Oaxaqueña por el VIH.
De visita en Orizaba, el activista expuso que de acuerdo con estadísticas de organizaciones no gubernamentales, el estado es donde hay más violencia contra la comunidad LGBT+, “hasta 2022 Veracruz encabeza la lista por cuarto año consecutivo con la cifra más elevada de agresiones y crímenes de odio; le sigue Guanajuato con nueve, Estado de México con siete y Chihuahua con al menos seis víctimas”.
–¿Y la autoridad qué hace?
–La verdad es que poco se ve. Existen mecanismos de actuación pero no proceden en muchas ocasiones. Lamentablemente los catalogan como crímenes pasionales. Ojo. Esas cifras podrían duplicarse o triplicarse (…)”.
Cabe mencionar que en Veracruz hay iniciativas de ley para que los crímenes de odio y los transfeminicidios sean tipificados como tal, pero el Congreso veracruzano aún no las aprueba.
“Estos hechos se clasifican como feminicidio y es necesario reconocer que el crimen se cometió por orientación o identidad (sexual distinta) porque así podríamos tener una visión más amplia de la problemática”, expuso.
–¿Consideras que hay indolencia de parte de la autoridad?
–Considero que hace falta mucho, se crean mecanismos que ayudan. Lamentablemente no hay capacitación constante y además hay discriminación desde el poder. Y justo sabes que quienes llegan a ocupar puestos de poder muchas veces traen estos pensamientos racistas, clasistas, misóginos y que obvio siempre van a limitar los procesos.
Agregó que las fobias tienen que ver con el miedo, pánico que se le tiene hacia las vivencias de la misma comunidad. Esas son las fobias y se maneja con violencia. Ahora se quieren cambiar muchas cosas que siempre han existido como es la diversidad sexual. En varias culturas, existen escritos e información con la que se confirma la existencia de este sector desde siempre. En algunas incluso se habla de una aceptación. Pero a raíz del cristianismo se modifica todo eso. A partir de ese momento se tiene una visión diferente”, lamentó.
Mencionó que con ello se vienen los ataques contra este sector, “la diversidad sexual siempre ha tenido estos ataques violentos; por ejemplo, en el mundo hay 70 países que aun castigan y penalizan la homosexualidad. México, junto con otros dos países de América Latina son los que mayor número de crímenes tienen contra este sector. Esto es por muchas razones, una de ellas es que se creó un contexto de que la heterosexualidad es la única forma de vivir. No aceptan otra forma”.
“Las terapias de conversión es otro ejemplo con lo que se pretendía cambiar la diversidad sexual pero con choques eléctricos, dejarlos son alimentos. Les hacían creer que estaban condenados. Esto es algo que diariamente se vive. La violencia está latente en la vida diaria, ‘yo tolero a las lesbianas y a las homosexuales, pero que no se besen en público’, dicen. Eso no es tolerancia”, concluyó.
