Rafael Delgado, Ver.- Habitantes del Quinto Barrio denunciaron que la planta de tratamiento de aguas residuales del municipio se encuentra prácticamente inoperante, situación que ha derivado en un severo foco de contaminación que afecta tanto al río Matzinga que a su vez, desemboca en el río Blanco, pero además afecta a decenas de familias de la zona.
Los vecinos aseguraron que los olores fétidos que emanan de las instalaciones son cada vez más intensos y difíciles de soportar, especialmente durante los días de altas temperaturas.
De acuerdo con testimonios de pobladores, la falta de funcionamiento adecuado de esta infraestructura ha provocado además problemas de salud entre menores de edad y adultos mayores, quienes presentan constantemente cuadros de vómito, diarreas y malestares gastrointestinales.
Los afectados señalan que las condiciones sanitarias se han deteriorado sin que exista una respuesta efectiva por parte de las autoridades municipales.
Los habitantes criticaron la falta de acciones del alcalde Miguel Ángel Sánchez Arcadio, a quien acusaron de mantener el problema en el abandono pese a las múltiples quejas ciudadanas.
Recordaron que hace algunos meses el edil realizó un recorrido por la planta acompañado de la diputada local Dulce Tepole, quien públicamente se comprometió a buscar una solución inmediata.
Sin embargo, aseguran que aquella visita quedó solamente en promesas y fotografías, ya que hasta el momento la planta continúa operando de manera deficiente y descargando residuos que terminan contaminando el afluente y el entorno natural.
Los vecinos consideraron preocupante que, pese a la gravedad del problema ambiental y sanitario, ninguna dependencia estatal o federal haya intervenido para frenar el deterioro.
La situación también ha generado molestia entre familias que viven cerca de la planta, pues afirman que el olor pestilente invade viviendas durante gran parte del día, obligándolos incluso a mantener puertas y ventanas cerradas.
Algunos habitantes señalaron que la contaminación ya se ha convertido en un problema cotidiano que afecta su calidad de vida y pone en riesgo la salud pública.
Ante este panorama, pobladores exigieron una solución inmediata y advirtieron que, de continuar la indiferencia de las autoridades, podrían organizar manifestaciones y bloqueos para presionar a los gobiernos municipal y estatal.
Mientras tanto, la planta de tratamiento sigue siendo señalada por los habitantes como un símbolo de abandono institucional y de la falta de atención a un problema ambiental que crece día con día en Rafael Delgado.






