Zongolica, Ver.- La persistente inestabilidad en el suministro de energía eléctrica que desde hace casi un mes padecen varias congregaciones ha comenzado a generar preocupación por sus efectos en el sector salud, debido a que nueve Unidades de Medicina Rural (UMR) del IMSS Bienestar enfrentan afectaciones directas en la conservación de vacunas y medicamentos que requieren mantenerse bajo estricta cadena de frío.
Habitantes de la región denunciaron que los constantes cortes e intermitencias en el servicio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no sólo han provocado afectaciones a miles de ciudadanos, sino que también representan un riesgo para la operatividad de las clínicas rurales encargadas de brindar atención médica a comunidades indígenas y de difícil acceso.
Las unidades médicas afectadas son las de Cuapa Pinopa, Xochiojca, Amatepec, Cuahuixtlahuac, Comalapa, Xonamanca, Nacaxtla, Atexoxocuapa y Zomajapa, donde el suministro irregular de energía ha complicado la preservación de biológicos e insumos médicos que requieren refrigeración permanente.
Pobladores señalaron que la situación es alarmante, pues una interrupción prolongada podría comprometer la eficacia de vacunas y medicamentos, además de poner en riesgo la atención que reciben cientos de pacientes que dependen de estos servicios de salud.
A la problemática sanitaria se suma la molestia de miles de usuarios que diariamente enfrentan apagones y variaciones de voltaje que afectan sus actividades cotidianas, ocasionan daños en aparatos eléctricos y generan incertidumbre entre las familias.
Los inconformes lamentaron que hasta el momento ninguna autoridad haya informado sobre las causas de las fallas o las acciones emprendidas para solucionar de manera definitiva el problema, pese a que las afectaciones se han extendido a diversas congregaciones.
Asimismo, hicieron un llamado a subagentes, agentes municipales y autoridades del Ayuntamiento para que intervengan ante la CFE y exijan una respuesta inmediata, al considerar que la gravedad de la situación amerita una actuación decidida de todos los niveles de gobierno.
Mientras los apagones continúan, la población demandó una solución urgente para evitar que la crisis eléctrica termine por afectar la atención médica en las comunidades rurales y siga perjudicando a miles de habitantes que desde hace semanas viven entre cortes de energía y la incertidumbre sobre cuándo será restablecido un servicio confiable






