Personal sindicalizado del Hospital Civil Luis F. Nachón realizó una protesta este lunes, para exigir mejores condiciones laborales y cumplimiento a compromisos previamente establecidos por la Secretaría de Salud de Veracruz (Sesver).
Se trata de trabajadores pertenecientes a la Sección 26 del Sindicato de la Secretaría de Salud, quienes exigen el pago de uniformes, respeto a las condiciones generales de trabajo, la reinstalación de comisiones mixtas de escalafón, seguridad e higiene, así como la recodificación de puestos para personal de enfermería, químicos, nutriólogos, administrativos y de trabajo social.
Asimismo, exigieron el pago inmediato del concepto 30, el cual corresponde a prestaciones económicas pendientes, y denunciaron que el área de Recursos Humanos de Sesver ha provocado retrasos en trámites que afectan directamente sus derechos laborales.
“Esta manifestación había sido evitada buscando el diálogo, utilizando la empatía, utilizando todos los medios que como personas queremos que no se llegue a esto, sin embargo, al no encontrar respuesta, tuvimos que usar este recurso. Hoy, uno de las principales motivos es pedir la destitución del director del hospital y la subdirectora, ya que aquí prevalece la soberbia, la falta de diálogo y no hay resolución a la problemática interna tan tremenda que tiene el hospital”, expresó, María Yolanda Galán Luna, comisionada del sindicato.
En la protesta participaron médicos, enfermeras, nutriólogos, trabajadores sociales, personal administrativo, químicos, psicólogos, entre otros.
La protesta de brazos caídos se replicó en centros de salud y hospitales de Orizaba, Córdoba, Pánuco, Poza Rica, Martínez de la Torre, entre otros municipios.
El sábado 4 de octubre, se llevó a cabo otra manifestación en este hospital Luis F. Nachón, donde los trabajadores expresaron que se suspendieron cirugías programadas ante la falta de personal médico, derivada de la escasez de alimentos para doctores, internos y residentes.
De acuerdo con denuncias del personal hospitalario, el área de cocina dejó de operar debido a que el IMSS-Bienestar, bajo la coordinación de Roberto Ramos Alor, no ha cubierto los pagos a los proveedores, lo que ocasionó que no haya alimentos disponibles ni para el personal ni para los pacientes.
Esta situación provocó que médicos internos y residentes abandonaran temporalmente el hospital, al no contar con la alimentación necesaria durante sus extensas jornadas. En consecuencia, se canceló al menos una cirugía programada, ya que no había personal suficiente en quirófano.






