Orizaba, Ver.- La sucesión del papa Francisco, de acuerdo con las leyes del Vaticano, iniciará en 15 días. En tanto, la Diócesis de Orizaba hizo suyo el mensaje que la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió por la muerte del sumo pontífice, “fue un ejemplo de vida cristiana marcada por la humildad, la ternura y la incansable defensa de los más vulnerables”.
En un mensaje de la vocería diocesana se señala que los prelados mexicanos expresaron su pesar por la pérdida del papa argentino, agradeciendo su legado de fe, servicio y esperanza: “Con profunda gratitud por el don de la vida y la fe que el papa Francisco compartió tan generosamente con nosotros hasta el último aliento”.
El comunicado subraya que el sucesor de San Pedro y Obispo de Roma, “partió a la Casa del Padre” tras un pontificado que fue, para millones de fieles, un signo de renovación y cercanía evangélica.
La CEM afirmó que su ministerio fue una gran bendición para la Iglesia y que su guía, marcada por la sencillez y el amor al prójimo, transformó la manera de vivir la fe.
“Siempre con humildad, valentía y ternura, guió al Pueblo de Dios a crecer en fidelidad al Señor”, indican los obispos, quienes recordaron su testimonio de una fe viva y un corazón misericordioso. Francisco dejó una huella indeleble por su compromiso con los pobres, su defensa de la justicia social, su llamado al cuidado de la creación y su impulso hacia una Iglesia “en salida”, capaz de acompañar el dolor del mundo con amor y compasión.
La CEM exhortó a todos los fieles mexicanos a unirse en oración por el eterno descanso del Papa, convencidos de que “el Señor, a quien sirvió con fidelidad hasta el último aliento, lo ha recibido en su Reino como siervo bueno y fiel”.
En su mensaje, los obispos invitaron a las diócesis, parroquias y comunidades religiosas del país a participar en diversos actos conmemorativos.
Durante la Octava de Pascua se celebrarán misas en su memoria, conforme a las indicaciones litúrgicas de la Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica (CepaI), y se cerrará este periodo con una eucaristía solemne el próximo Domingo de la Misericordia en todas las catedrales del país.
La CEM encomendó al pontífice a la protección de Santa María de Guadalupe, “Madre de la Iglesia y Emperatriz de América”, para que lo acompañe en su encuentro con Cristo Buen Pastor. El mensaje concluye con la oración tradicional: “Dale Señor, el descanso eterno, y brille para él la luz perpetua. Que descanse en paz”.
El Papa Francisco, cuyo pontificado comenzó en 2013, será recordado no sólo como un líder espiritual, sino como una figura que supo escuchar el clamor de los marginados, abrazar a los olvidados y tender puentes en un mundo dividido.
Su legado vivirá en cada gesto de misericordia, en cada voz que defienda la dignidad humana y en cada corazón que, como él, crea en una Iglesia al servicio de los demás, puntualizó.
