miércoles, julio 24, 2024
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Presupuestos para la Educación, el signo de los tiempos para el sureste

Saul Moreno Andrade e Hipólito Rodríguez

Investigadores de CIESAS-Golfo

Al escuchar a la nueva integrante de la junta de gobierno del CONAHCYT, la Dra Ana Maria Cetto, el pasado 7 de junio del presente año, no podemos sino coincidir: necesitamos una comunidad científica fuerte, bien financiada, bien respaldada, a fin de que pueda cumplir con los grandes desafíos que enfrenta el país y también, hay que decirlo, para que pueda encarar los retos que plantean cada una de las regiones de México.

Veracruz, como buena parte del sureste de México, conoce un proceso de cambio que debe atribuirse a las grandes inversiones que ha impulsado la 4T. Este proceso se haya detonado por importantes inversiones, pero también por cambios geopolíticos. El sureste posee una notable riqueza en recursos hídricos, bióticos, energéticos y culturales, pero sus indicadores de desarrollo social son muy bajos. Una parte importante de nuestra gente se encuentra en pobreza.

Durante mucho tiempo, los economistas expertos en desarrollo regional señalaron esta gran paradoja: las entidades federativas ubicadas en el sur poseen un gran patrimonio biológico y cultural, y cuentan con una relativa abundancia de fuentes de agua, en contraste con el norte y el centro del país, donde la biodiversidad y las precipitaciones pluviales escasean. Sin embargo, aun contando con esos grandes activos, el desarrollo económico del sur de México ha sido moderado.

En el escenario que ahora enfrentamos, donde el cambio climático y la reorganización de los grandes bloques económicos trastornan todos los equilibrios regionales, es importante dotar a nuestra sociedad de los conocimientos y las técnicas para enfrentar los grandes desafíos del siglo XXI.

Las Universidades y los Centros Públicos de Investigación merecen más recursos, pero también la Educación Básica y la Educación Media Superior. Pues para que nuestros jóvenes lleguen bien preparados a los centros universitarios y a los tecnológicos, necesitamos que cuenten con una excelente educación básica. Eso plantea la necesidad de auspiciar formas de evaluación rigurosa, donde las propias comunidades puedan participar para ayudar a que las nuevas generaciones reciban educación pública de calidad.

En los próximos años se requiere contar con centros educativos más robustos y eficientes, con vínculos más estrechos con las comunidades a las que sirven. La inversión en educación es la mejor forma de emplear los fondos públicos. Pero para que esa inversión llegué a su destino y se traduzca en una real y efectiva articulación con las comunidades regionales, se necesita también mejorar los instrumentos de rendición de cuentas. Tenemos derecho a exigir educación de calidad.

La Universidad Pública es la mejor forma de apoyar a la movilidad social. A diferencia de la Universidad Privada, que cobra mucho y excluye a quienes no pueden pagar cuotas y colegiaturas caras, produciendo efectos de exclusión que en nada benefician a la integración social, se requiere de una Universidad gratuita y de calidad. De ahí saldrán los profesionistas, los médicos e ingenieros, artistas y agrónomos, científicos sociales y educadores que podrán atender las grandes necesidades de una población que vivirá escenarios más complejos y difíciles.

Aumentar los presupuestos destinados a promover una mayor preparación de nuestros jóvenes es uno de los grandes retos de la 4T. Y así como ha invertido en grandes infraestructuras, mostrando que ellas han sido posibles por la calidad de nuestros técnicos y profesionistas, también debe seguir invirtiendo en la preparación de las futuras generaciones. La redistribución del conocimiento exige acercar el saber a las comunidades excluidas. Frente a las pésimas políticas neoliberales, que redujeron la presencia del Estado en la vida económica y social, necesitamos más Estado, más Educación, más Obra pública, para transitar hacia una sociedad más igualitaria, más sustentable, más segura.

En territorio veracruzano están establecidas importantes instituciones con presupuestos de tipo federal. Dos centros públicos de investigación: el INECOL, que desarrolla investigación y docencia a nivel posgrado acerca del uso de los recursos naturales, la conservación y la biodiversidad de México, y la unidad Golfo del CIESAS que lleva a cabo investigación y formación de recursos humanos especializados ciencias sociales, la cual en fechas próximas arrancará la promoción de un doctorado en ciencias sociales con miras hacia la región sur-sureste.

Por la valiosa presencia de importantes vestigios arqueológicos —como el Tajín y Zempoala, entre otros— se cuenta con el Centro Regional Veracruz del INAH, principal organismo federal para la preservación de nuestro patrimonio histórico y cultural.

Una buena parte de la oferta de educación superior e investigación dependen del presupuesto estatal y del Gobierno del Estado de Veracruz a través de la Secretaría de Educación de Veracruz. La Benemérita Escuela Normal Veracruzana, de una enorme tradición y gran arraigo ha sido la formadora de los profesores de educación básica; El Colegio de Veracruz, de más reciente creación, ocupado de profesionalizar y formar, principalmente, en ciencia política, administración pública y derecho, son dependientes directos del Gobierno del Estado de Veracruz; y existe una Dirección de Educación Tecnológica del Estado de Veracruz, con presencia en 25 localidades, organizada en 21 institutos tecnológicos superiores, 3 universidad tecnológicas y 1 universidad politécnica.

En este panorama complejo, la Universidad Veracruzana, la más grande Casa de Estudios de Veracruz, con una presencia en todo el territorio veracruzano, en las principales zonas urbanas —Xalapa, Veracruz, Córdoba-Orizaba, Poza Rica-Tuxpan y Coatzacoalcos-Minatitlán—, es la institución con el mayor número de carreras en todas las áreas en que se divide su organización académica: Técnica, Humanidades, Económico-Administrativa, Ciencias de la Salud, Biológica-Agropecuaria y Artes. Pero sobre todo es una fortaleza de la cultura universal, mexicana y veracruzana. Como muy pocas instituciones de educación superior, preserva la alta cultura con una Orquesta Sinfónica de calidad internacional, con diversos grupos de cámara; con una organización teatral de excelencia; un fértil instituto de artes plásticas. También es luz dentro del ámbito científico con investigaciones de punta sobre inteligencia artificial, cambio climático, agua, enfermedades tropicales, entre muchas otras temáticas estratégicas.

Siendo, la UV, punta de lanza en temas sociales como la democratización, la impartición de justicia, los derechos humanos, la sustentabilidad, las migraciones, ha dado aportes importantes al conocimiento histórico en un estado bastión de hazañas que nos dan identidad en los procesos de la vida independiente. En sus aulas se han formado muchos cuadros dirigentes a nivel político, social, sindical, científico y religioso. Son de amplia estima y reconocimiento sus egresados, así como los aportes que éstos han dado al bienestar económico, social y cultural.

En la etapa actual, con la alta necesidad de investigación sobre temas puntuales y estratégicos, la UV es el principal centro para el pensamiento crítico y la originalidad creativa con capacidad de propuestas viables y pertinentes. Por tanto, demanda de la mayor atención y el más eficiente apoyo del gobierno estatal para que lleve a cabo la encomienda que le dio la sociedad veracruzana. Cabe mencionar que, a diferencia de otras instituciones, para el logro de sus fines, recibe tanto aportaciones federales como recursos del gobierno estatal.

Respecto a esto último son incuestionables los avances en materia de desarrollo, impulsados por las autoridades gubernamentales, pero también es incuestionable que la transformación ha de acompañarse de recursos económicos, formalmente establecidos, para apuntalar el presente y el futuro de las nuevas generaciones de profesionistas egresados de la Universidad Veracruzana, de los institutos tecnológicos y de todos los centros de educación superior e investigación científica. Invertir en la educación pública es, bien lo sabemos desde la época de Lázaro Cárdenas, invertir para abrir la estructura de oportunidades a todo el pueblo.