Orizaba, Ver. – El ayuntamiento de esta ciudad mantiene un monitoreo permanente en el vaso regulador El Chirimoyo, ubicado en una zona cercana a importantes núcleos poblacionales para prevenir riesgos de inundación y garantizar la seguridad de miles de habitantes del norte de la ciudad, sobre todo por el temporal, atípico, de lluvias que se registran desde hace una semana.
Aún con las constantes precipitaciones el nivel del agua en esta infraestructura hidráulica se mantiene bajo y estable, descartando por el momento cualquier peligro para la población.
El director de Obras Públicas, Raúl Martínez Macedo, explicó que, si bien se han presentado lluvias ligeras e incluso algunas fuera de lo habitual para esta temporada, estas no han sido suficientes para elevar el nivel del vaso regulador a un punto crítico.
Detalló que actualmente el agua se encuentra por debajo del nivel de las compuertas, por lo que no ha sido necesario activar el sistema de desfogue. Para que esto ocurra el nivel tendría que incrementarse al menos 30 centímetros adicionales, lo que permitiría canalizar el excedente hacia el pozo sedimentador y posteriormente a la línea de conducción.
El funcionario recordó que la capacidad máxima del vaso regulador es de 3.80 metros y que sólo al rebasar ese nivel podrían generarse complicaciones. Sin embargo, insistió en que el sistema se encuentra lejos de ese escenario, lo que brinda tranquilidad a las autoridades y a la población que habita en zonas aledañas.
Uno de los factores que ha contribuido a mantener los niveles controlados es la filtración natural del agua hacia el subsuelo. El terreno donde se ubica El Chirimoyo presenta características cavernosas, lo que permite que parte del líquido se infiltre de manera constante, reduciendo la acumulación superficial, explicó.
No obstante, advirtió sobre la presencia de lirio acuático, una planta que comienza a proliferar en el vaso regulador y que podría representar un problema si no se controla a tiempo. Esta vegetación puede obstruir rejillas, afectar el flujo hidráulico y disminuir los niveles de oxígeno en el agua, lo que impacta también en la vida acuática.
El ayuntamiento ha reforzado la vigilancia y el mantenimiento, además de mantener coordinación con la Comisión Nacional del Agua para dar seguimiento puntual a las condiciones del sistema.
Martínez Macedo señaló que se realizan revisiones diarias tanto de los niveles del agua como del comportamiento climático, con el fin de anticipar cualquier eventualidad y actuar de manera oportuna en caso de ser necesario.
Destacó que la infraestructura del vaso regulador, construida hace aproximadamente 14 años, continúa operando de manera eficiente y cumple con su función de regular los escurrimientos pluviales en esta parte de la ciudad.
El funcionario subrayó que este tipo de obras son fundamentales para reducir riesgos durante la temporada de lluvias, especialmente en zonas urbanas donde el crecimiento poblacional ha incrementado la vulnerabilidad ante fenómenos meteorológicos.
Finalmente, indicó que se está a la espera de la definición de nuevas acciones por parte de las autoridades correspondientes para fortalecer el manejo y mantenimiento de esta infraestructura hidráulica, con el objetivo de prolongar su vida útil y mejorar su capacidad de respuesta ante escenarios más exigentes.
