Coatzacoalcos, Ver.- Junto al majestuoso río Coatzacoalcos, más de 20 mil personas disfrutaron de la extraordinaria voz de Tania Libertad y de la reconocida cumbia de Los Ángeles Azules, con lo que concluyó con éxito el Festival del Mar, encuentro cultural y artístico que marca el reinicio de una tradición y el comienzo de una nueva etapa para la ciudad.
Impulsado por la gobernadora Rocío Nahle García, el Festival recupera la esencia de las primeras ediciones, para proyectarse ahora como un evento renovado que fortalece el tejido social, acerca el arte a las nuevas generaciones y difunde lo mejor de la región Olmeca.
“A nuestra gente querida del sur, gente trabajadora, gente cariñosa, noble, decirle a nuestro pueblo, a mi querido pueblo, que el Festival del Mar será los seis años de nuestro gobierno”, reiteró la mandataria al entregar a Tania Libertad la estatuilla de Quetzalcóatl, en reconocimiento a su participación.
Desde Iztapalapa para el mundo, los máximos exponentes de la cumbia, Los Ángeles Azules, conquistaron una vez más a Coatzacoalcos con un recorrido de 25 canciones emblemáticas que resumen más de cuatro décadas de historia musical.
Durante casi dos horas, el Hemiciclo se transformó en una gran fiesta y pista de baile, el público coreó de principio a fin, dejando que Entrega de amor y Las maravillas de la vida desataran un coro colectivo que llenó el aire de alegría.
Los Ángeles Azules confirmaron por qué son considerados un fenómeno musical intergeneracional que une a familias enteras alrededor de la cumbia.
Previamente, y casi por dos horas, Tania Libertad conquistó al público con una velada inolvidable. La cantante rindió homenaje al estado al interpretar el clásico Veracruz y deleitó con Piensa en mí de Agustín Lara. Con su propio estilo, mezclando influencias afroperuanas y el tumbao cubano, presentó una versión única de La Bruja; aunque Joaquín Sabina no estuvo presente, su espíritu se dejó sentir con Y nos dieron las diez y Cerrado por derribo.
El Festival del Mar reunió en sus tres días alrededor de 40 mil personas en el Centro de Convenciones, la Casa de Cultura y el Hemiciclo a los Niños Héroes, que se llenaron de conferencias magistrales, talleres, presentaciones artísticas y conciertos gratuitos de talla internacional.
El público disfrutó de la presencia de Laura Esquivel, Sabina Berman y Lenia Batres, así como de las actuaciones de Oliva Gorra, Lila Downs, La Santa Cecilia, Reyli Barba, Tania Libertad y Los Ángeles Azules, consolidando al festival como un verdadero encuentro cultural.
“Es mi obligación regresar con cultura, arte y fraternidad lo que me ha dado esta tierra”
Coatzacoalcos, Ver.- “Aquí nacieron mis hijas, aquí me formé, aquí he trabajado, aquí está mi corazón. Esta tierra me ha dado todo lo que soy y es mi obligación regresarle con cultura, arte y fraternidad lo que me ha dado”, expresó la gobernadora Rocío Nahle García, al entregar un reconocimiento a Laura Esquivel, quien impartió la conferencia magistral “Mujeres Semilla”, en el marco del Festival del Mar.
Le agradeció la reflexión compartida con las y los asistentes y destacó el simbolismo de Quetzalcóatl como emblema del Festival, figura que representa el resurgir de la ciudad que la adoptó y su identidad cultural.
En su intervención, la autora de Como agua para chocolate reconoció que la primera mujer gobernadora de Veracruz encabeza un esfuerzo colectivo por dignificar la historia, rescatar el patrimonio y proyectar un futuro donde la identidad cultural y la justicia social se fortalezcan.
Desde Coatzacoalcos, evocó el simbolismo del retorno de Quetzalcóatl y afirmó que Veracruz es hoy escenario de un proceso de renovación: “qué maravilla que aquí, en la tierra de Quetzalcóatl, comience este proceso de transformación. La prueba es esto: la llegada de una mujer que, con el respaldo de todos ustedes, está recuperando este gran pasado que tenemos y que nos pertenece como país y como cultura”.
La escritora sorprendió al público al compartir, en primicia, un texto inédito de su próximo trabajo literario, que eligió leer por primera vez, en la que advierte sobre los estragos de un modelo depredador y neoliberal que, en los últimos 100 años, ha provocado la pérdida de 70 por ciento de las semillas del mundo.
De ahí que convocó a rescatar los saberes heredados por madres y abuelas: recetas, remedios y prácticas ancestrales que resguardan la salud, la identidad y el bienestar colectivo.
La conferencia también abrió un espacio de diálogo con las y los asistentes, quienes participaron con preguntas y reflexiones sobre el tiempo, la herencia ancestral y la resiliencia.






