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La otra historia jamás contada

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“Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clase. Enseñar con la actitud, el gesto y la palabra”.

Gabriela Mistral A

A los maestros y maestras por ser tejedores de sueños

El magisterio mexicano ha tenido una participación notable en los procesos sociales más importantes de la historia nacional. Protagonista de revoluciones, actualmente, también es partícipe de transformaciones educativas, sociales, culturales y políticas.

En las páginas de la historia destacan maestros como Antonio I. Villarreal, fundador del Partido Liberal Mexicano (PLM) y Librado Rivera, opositor a la dictadura de Porfirio Díaz, también pieza clave del PLM.

En el sur, el profesor rural Otilio Montaño se sumó a la revolución maderista junto a Emiliano Zapata con la consigna “¡Abajo las haciendas y vivan los pueblos!”, y se convirtió en uno de los autores intelectuales del Plan de Ayala, principal bandera política e ideológica del zapatismo.

Durante la Revolución Mexicana, destaca el papel de las maestras poblanas María Guadalupe y Rosa Narváez, quienes en su centro educativo realizaron juntas maderistas para conspirar contra Porfirio Díaz.

Su estrecha amistad con Carmen Serdán y las labores de enseñanza les facilitaron el desempeño de todas las comisiones que les encomendaron. Con ellas, también colaboró la profesora Paulina Maraver, quien participó estrechamente con los hermanos Serdán en el Club Antirreeleccionista local y en las juntas revolucionarias de Puebla y Tlaxcala. Posteriormente, se adhirió al zapatismo y compartió comunicación con Emiliano Zapata.

En las décadas del siglo XX, sobresale la estudiante normalista Elisa Zapata Vela, quién exigió la autonomía universitaria en 1929. En otro momento de su vida, advirtió que las mujeres tenían que prepararse, pues ellas ocuparían las curules del poder legislativo en lo sucesivo.

Leonor Villegas de Magnón fue una maestra que, junto con la enseñanza, desarrolló su activismo político transformando su casa, cochera y escuela en un hospital para ayudar a soldados revolucionarios heridos. Al nombre de Leonor Villegas se debe añadir el de Dina Querido, de la Cruz Blanca Nacional, quien auxilió a los heridos del ejército zapatista en Morelos; así como los de las profesoras y estudiantes normalistas que se transformaron en enfermeras voluntarias para atender a cerca de 500 heridos que colmaron los salones, los patios y las escaleras de la Escuela Normal de Zacatecas.

Muchas de estas maestras estuvieron comprometidas con la lucha feminista y trabajaron por la emancipación de las mujeres y la reivindicación de sus derechos desde la diversidad territorial, pues eran originarias de diferentes entidades federativas.

Miles de enseñantes se comprometieron con la labor educativa que el momento histórico les demandaba, ya fuera en campañas de alfabetización Introducción (más de 80% de la población no sabía leer ni escribir), o sumándose a las iniciativas de la recién creada Secretaría de Educación Pública (SEP), como las Misiones Culturales convertidas en realidad por profesores como Rafael Ramírez Castañeda.

Destacaron, también, maestras como Eulalia Guzmán, quien lideró las campañas contra el analfabetismo, fue inspectora de diversas escuelas y estuvo convocada para evaluar el proyecto audiovisual de educación e higiene de Walt Disney. No sólo eso: en lo social, se pronunció reiteradamente contra el ascenso del nazismo.

Igualmente, resalta la trayectoria de Palma Guillén, no únicamente como maestra normalista y profesora de filosofía y letras en la Universidad Nacional. Formó parte del equipo de José Vasconcelos en la SEP, quien le pidió acompañar a Gabriela Mistral para que conociera el territorio rural de México. Juntas compartieron el sentimiento latinoamericanista que se tejía en ese momento en la región.

Vasconcelos y Guillén se integraron a la diplomacia mexicana en Europa en la década de 1920. No se debe olvidar al gran colectivo de docentes rurales que secundaron la educación socialista emprendida durante el Cardenismo, con todo y sus consecuencias, como lo representaron en 1936 los pinceles de Aurora Reyes, primera muralista mexicana, en Atentado a las maestras rurales₁.

Hacia la segunda mitad del siglo XX, las maestras y los maestros se volvieron base, red de apoyo y lideraron los diversos movimientos sociales gestados en esas décadas.

Profesores rurales como Genaro Vázquez, Lucio Cabañas y José Santos Valdés ejemplifican las demandas de una época y el compromiso de los maestros con sus comunidades, convirtiéndose en líderes sociales que trascendieron las aulas.

Se debe recordar también a Othón Salazar, quien fuera uno de los dirigentes en el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM). Por su participación político-sindical fue encarcelado en 1958, y estuvo preso durante tres meses en la cárcel de Lecumberri.

¿Recuerda usted a alguna maestra o a un maestro que le parezca memorable tanto de la actualidad como del pasado? ¿Por qué es importante para usted? Este breve recuento nos permite vislumbrar cómo el magisterio ha participado en las grandes transformaciones de nuestro país, acompañando y formando parte de cada proceso histórico en busca de mejoras educativas y sociales.

Hoy, como ellas y ellos, las maestras y los maestros mexicanos son protagonistas de nuevos cambios y luchan por nuevas demandas en beneficio de los millones de estudiantes de educación básica que reciben el derecho a la educación plasmado en nuestra Constitución Política. Derecho que también es producto de las luchas de miles de mexicanas y mexicanos.

El libro que tienen en sus manos recorre esos acontecimientos que dan cuenta del devenir de nuestra historia y de México como nación.

*Introducción a Un libro sin recetas, para la maestra y el maestro fase 5. La guía para los docentes que estarán al frente de las y los estudiantes de quinto y sexto año de primaria de la Nueva Escuela Mexicana.

Aurora Reyes Flores 1908-1985. El mural ¨Atentado a las Maestras Rurales¨ cuyo nombre original era ¨La maestra asesinada¨ se encuentra ubicado en el Centro Escolar Revolución en la colonia Doctores de la Ciudad de México.

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