La Faena
Tremenda y ridícula maroma tuvieron que dar los simpatizantes del prianismo para justificar, primero, la ausencia de los jóvenes Gen Z (presuntos convocantes a expresar su inconformidad por el estado de las cosas con las que disienten) y, segundo, encubrir la piel de quienes están en realidad están detrás de una movilización amorfa ideológicamente pero que encuentra su sentido en la reciente elección gubernamental…
Tanto en la ciudad de México que tiene características propias como la presencia del grupo de choque del Bloque Negro y ser domicilio fiscal de la oligarquía que ve en la 4T a su máximo adversario, como en esta capital veracruzana, fue notorio que se trató de una reedición de aquellas movilizaciones de las campañas presidencial xochitlista y estatal yunista…
Las principales consignas de los manifestantes, compuestos en su gran mayoría por gente de edad media superior a los 30 años, por simpatizantes del PRI, PAN, los residuos de la “izquierda” perredista y sobre todo componentes del núcleo electoral que se empieza a solidificar alrededor del MC, no encontraron la respuesta de la inmensa mayoría de la ciudadanía…
La manifestación exhibía entre demandas por una mayor seguridad, contra la violencia y justicia por el homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Y sobre todo, el argumento de exigir la revocación o destitución de la gobernadora y de la presidenta….
Como suele suceder en épocas recientes, el prianismo ahora desempoderado, sin capacidad de convocatoria masiva a excepción con sus mismos cuadros, sin discurso incluyente y sin la mínima credibilidad, se ha venido montando en situaciones de coyuntura que buscan les permita ocupar espacios positivos en la opinión ciudadana…
En épocas electorales se intentó ciudadanizar el proyecto electoral abrazando movimientos exteriores y replicando o mas bien tratando de imitar sin éxito experiencias de otros países con la marea rosa y los chalecos amarillos…
Ahí, sin la presencia formal de la Gen Z estaba la Gen Y (del yunismo prianista) y sus seguidores embozados ahora en una anticipadísima lucha electoral a la que aún le resta cinco años…
No resulta extraño que las mayores concentraciones de manifestantes se dieran en Orizaba, donde el vetusto Juan Manuel Diez seguirá mandando otros cuatro años bajo las siglas del PRI, y en Xalapa como caja de resonancia de la política estatal y desde donde se piensa dar la batalla por el poder gubernamental…
La marcha Gen Y finalmente vino a desenmascarar la soterrada y enconosa disputa en la que se hallan inmersos todos aquellos expulsados del paraíso presupuestal que han mantenido una especie de guerra de baja intensidad…
Sin dudas, irá escalando hacia una postura francamente golpista, aprovechando desgraciadas y lamentables circunstancias como las inundaciones por causas naturales como las que sucedieron en el norte de la entidad, o el homicidio de Carlos Manso para tratar de imponer una pegajosa narrativa, que sin embargo, tiene enfrente los resultados electorales del año anterior y las políticas públicas masivas con amplio sentido social de la 4T…
Pero el peso mayormente significativo para la Gen Y esta en su historia, en su linaje proveniente de Javier Duarte, de los expanistas Miguel Angel Yunes y familia y demás destacadísimos cuadros políticos en cuyos corazoncitos aún late fuerte la esperanza por volver al paraiso perdido.
