Ya se cumplieron 40 días desde que Juan Ricardo Ordóñez inició una huelga de hambre en la zona centro de Xalapa, los últimos dos días tampoco ha consumido agua y ni así ha logrado que las autoridades lo ayuden con sus demandas.
La mañana de este jueves, expresó sentirse cansado, con dolor de cabeza, decaído y con mucha sed, sin embargo, afirmó que no desistirá de su protesta, “hasta que pase lo que tenga que pasar”.
No ha habido ninguna respuesta “y por eso sigo aquí esperando. Aparte de los 40 días sin comer, tengo tres días sin tomar agua, la gente me ofrece, realmente me insisten y me ven siempre con el agua, pero realmente nada más la estoy ocupando para refrescarme el cuerpo, no para tomar, no sé cuánto tiempo vaya a durar en este estado”, expresó.
Juan Ricardo inició la mañana encadenado a un poste de alumbrado público ubicado en la esquina de las calles Lucio y Enríquez, frente a palacio de gobierno; al filo de las 14 horas, decidió bloquear la vialidad con ayuda de otros manifestantes que se encontraban en la plaza Lerdo.
Y es que aseguró sentirse desesperado por el abandono gubernamental. “No hay ningún acercamiento de ninguna autoridad, ni de la Comisión de Atención a Víctimas que debería estar acá, pedí el acompañamiento de Derechos Humanos y tampoco quisieron venir. La Fiscalía tampoco, y en palacio de gobierno no me atienden. Estoy totalmente solo. Voy a continuar aquí hasta que me reciban o hasta que pase lo que tenga que pasar”.
Tras la protesta, el hombre fue atendido por paramédicos de Protección Civil (PC) Municipal y posteriormente fue recibido en palacio de gobierno.
Cabe recordar que el solitario manifestante llegó el 7 de junio para pedir apoyo de las autoridades, luego de presuntamente haber sufrido amenazas de muerte, tras interponer una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por fraude.
