Tras más de ocho horas de bloqueo sobre la carretera Perote-Banderilla, más de un centenar de policías antomotines irrumpieron la protesta de familiares, amigos y residentes de Rafael Lucio que se plantaron para exigir justicia por el crimen del ex alcalde de esta demarcación, José Allan Libreros Alba.
La protesta inició aproximadamente a las 11:30 horas y fue hasta las 8 de la noche que arribó el equipo antomotines de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz.
Leonel Libreros Mendoza, padre de la víctima, acusó que luego de 13 días del asesinato de su hijo la Fiscalía General de Veracruz no tiene avances en las investigaciones, aunado a que no han querido otorgarles una copia de la carpeta de investigación.
En entrevista, Libreros Mendoza sostuvo que el lunes 15 de agosto solicitó de manera pública en Xalapa que se esclareciera el crimen de su, “pedimos que nos diera una respuesta (…) el tipo que es el presidente municipal de Rafael Lucio (Damián Hernández Hernández), el pueblo ya no lo quiere. Queremos que lo destituyan, pedimos a la fiscalía que el avance de la investigación”.
Fustigó que el viernes a las 12 del día quedaron que iban a dar copia de la carpeta de investigación, “pero los dijeron que hasta el lunes (ayer), y tampoco, nada, nos dijeron que nos van avisar cuando nos la dan”.
“Somos ciudadanos del pueblo más pequeño del estado, pero somos Veracruzanos y pedimos justicia, hoy le pedimos al gobernador, a la fiscal, al secretario de gobernación, a los congresistas que queremos la destitución de Damián Hernández Hernández y que el Ejército Mexicano mientras se busca un consejo, queremos eso”.
Se acabaron las negociaciones
Desde que inició el bloqueo, personal del área de gobierno de Política Regional acudió a negociar con los manifestantes para que levantaran la protesta, sin embargo, Libreros Mendoza soslayó que las personas enviadas no tienen la capacidad para resolver problemas, puesto que solo son intermediarios.
“Pedimos que nos venga atender alguien que os de solución a nuestras demandas, el pueblo está exigiendo que se esclarezca el caso y que el presidente municipal actual, que es el sospechoso principal que se destituya de su cargo para que esta línea de investigación se la lleve como cualquier civil, si tiene el valor suficiente, queremos la renuncia del presidente o que el Congreso haga la destitución”.
Recordó que la administración municipal de su hijo José Allan Libreros Alba siempre trabajó de la mano con el gobierno del Estado, sin que hubiera diferencias partidistas o de ideologías, por lo que -consideró- es injusto que no estén brindando la debía atención, “para la fiscalía es un muerto más”, reprochó.
Por separado, agentes de la Guardia Nacional realizaron diversos recorridos en el sitio del bloqueo tomando algunas fotografías y tratando de convencer a los familiares de la víctima a retirar el bloqueo, “aquí ya no se trata de Leonel Libreros, aquí está el pueblo harto de yantan inseguridad”, fustigó el padre del ex alcalde.
Sin embargo, fue hasta 19:30 horas que los agentes federales abrieron un penúltimo diálogo con los protestantes, al no haber acuerdo arribaron medio centenar de policías estatales con equipo antomotines para desalojarlos.
Al paso de algunos minutos, luego de una acalorada discusión, los agentes de Guardia Nacional nuevamente insistieron en convencer a levantar el bloqueo, asegurando que estaban afectando a miles de personas que se desplazan sobre la carretera Perote-Banderilla vía libre, de lo contrario amenazaron con una la fuerza pública.
“Deben de entender que están afectando a miles de personas que viajan en transporte público, los que llevan mercancía o van para sus casas, los invitamos de la manera más atenta a que se retiren, este no es el lugar para hacerlo, pueden ir a manifestarse afuera del palacio de gobierno”, insistió el agente federal.
Al no haber respeta favorable, arribó un segundo grupo de elementos antomotines, con un estimado de 150 policías, lo que ocasionó el enojo de los manifestantes quienes advirtieron que no se retirarían.
En la protesta se encontraban mujeres y menores de edad, por lo que “llegaron al acuerdo” de desplegarse para evitar poner en riesgo a la féminas y niños, aunado a las personas de la tercera edad que se sumaron a la manifestación.
El crimen
La noche del 9 de agosto pasado, Jose Allan Libreros Alba fue emboscado y atacado a balazos cuando se desplazaba en su vehículo Nissan Versa sobre el callejón Del Desierto, en el centro del municipio de Rafael Lucio.
Tras el ataque, los familiares del ex edil lo trasladaron presuntamente con vida, en su automóvil, al Centro de Alta Especialidad (CAE) de Xalapa, donde los galenos únicamente confirmaron que se encontraba sin signos vitales al sufrir tres disparos de arma de fuego: uno en el pecho, otro en la nuca y uno más en la mejilla izquierda.
El día del crimen, a las afueras de Servicios Periciales, Leonel Libreros Mendoza acusó directamente al actual presidente municipal, Damián Hernández Hernández como responsable del atentado y muerte de su hijo, luego de que presuntamente este lo amenazara en múltiples ocasiones a través de mensajes y de manera pública.
Caso contrario, el actual alcalde de Rafael Lucio, Damián Hernández Hernández se deslindó de los problemas de inseguridad en el municipio, al asegurar que no puede destinar recursos a este rubro, ya que descuidaría otras prioridades como educación, agua, limpia pública y salud.






