Al señalar que no hay programa de promoción humana que haya podido reducir la cantidad de personas que necesitan del apoyo integral en México, la Arquidiócesis de Xalapa sostiene que siempre hay posibilidad de acabar con el incremento del número de personas cada vez más pobres.
En el comunicado dominical signado por el presbítero Juan Beristáin de los Santos, director de la Oficina Comunicación Social, se destaca que todos “estamos llamados a socorrer y a buscar el desarrollo de muchas personas que sufren de la pobreza y la exclusión de las riquezas”.
“Los cristianos con su fe en Cristo deben inspirarse en la cruz para poder decir con el corazón: ‘Te saludamos, Cruz Santa, única esperanza nuestra’.
“Así lo decimos en la Iglesia, cuando vivimos un tiempo de sufrimiento, que es bueno que nos dediquemos a la contemplación de los amargos sufrimientos de Nuestro Señor Jesucristo. La cruz de Cristo nos hace y nos hará personas nuevas para luchar por la justicia y la paz”, se añade.
Agrega que la fe y la búsqueda del bien común van de la mano. Las condiciones favorables para vivir con dignidad cada día se llaman “bien común”.
Expresa que las circunstancias adversas que se viven en este tiempo de crisis no pueden dejar tranquilo al discípulo de Jesucristo.
“Él mismo siempre tuvo como programa de vida atender a todos los necesitados de su tiempo y lograr que buscaran una vida digna con la implantación del Reino de Dios”.
El texto sostiene que el amor de Dios y su pasión por el Reino de los Cielos empujaban a Cristo para estar al pendiente de cualquier necesidad de las personas que andaban vulnerables en la vida.
“Muchos pasajes evangélicos nos refieren la gran capacidad de respuesta de Jesús para dar su vida por la gente más necesitada; él entregó su vida en la cruz para la salvación eterna y lograr una vida más plena para todos los hombres y mujeres de cada país y sociedad”.






