Las madres buscadoras de sus hijos desaparecidos en Teuchitlán y en todo el país son un ejemplo claro que confirma que hay gente buena que lucha por la justicia en medio de una sociedad infectada de violencia hacia los jóvenes de nuestro país.
Así lo señala el comunicado dominical de la Arquidiócesis de Xalapa, en donde añade que el amor incondicional del Padre es un aliciente poderoso para ver, en nuestra sociedad desinformada y creadora de tantas desigualdades, el esfuerzo y dedicación de tantos trabajadores formales e informarles que día a día buscan superar tantas carencias materiales que no son atendidas por parte de quienes gobiernan o tienen un cargo de autoridad.
“El amor incondicional del Padre es la fuerza permanente de cada ciudadano para seguir luchando unidos por la paz y la justicia”.
Expone que el amor incondicional del Padre es una vivencia interior personal que sostiene que el primer paso para salir adelante es reconocer que existen personas buenas en la sociedad que están trabajando desde sus áreas por la justicia y la paz.
“Este amor incondicional se convierte hoy para cada ciudadano en una invitación, con el fin de que veamos, en medio de tantas sombras y problemas, una luz de esperanza que ilumine a cada mexicano y veracruzano para tener la certeza que juntos podremos superar cualquier desafío”.
No amerita sanción el párroco de Alvarado
El vocero de la Diócesis de Veracruz, Aurelio Mojica Limón, descartó sanciones para el responsable de la parroquia de Santa Cruz en Alvarado, Bartolomé Paván Hernández, quien supuestamente abandonó una misa luctuosa que celebraba la semana antepasada, pues aclaró que todo se trató de un malentendido con un feligrés.
En entrevista, Mojica Limón refirió que el sacerdote ya dialogó y se disculpó con la familia y la comunidad católica de Alvarado, por lo que ya es un caso cerrado para la Diócesis de Veracruz.
“No ha sido algo que amerite una sanción, una llamada de atención para el padre, en todo él ya se acercó, habló, ya más o menos se aclararon las cosas, falta un poquito que se hable con las personas afectadas y yo creo que no hay motivo. Tiene que solucionarse con pláticas, no es algo grave”, agregó.
El sacerdote aclaró que el párroco de Alvarado sí celebró la misa luctuosa, pero mencionó que lo incomodó una persona con la cual tuvo un conflicto anteriormente.
En ese sentido, el vocero de la Diócesis de Veracruz indicó que se trató de un asunto intrascendente.
“Creo que tenemos oportunidad de corregirnos, así como escuchamos hoy en el evangelio del hijo pródigo, quien regresa, pide perdón y hay que seguir adelante, yo creo que esto es algo que sucedió ahí en la comunidad y que allí tiene que ser aclarado por el padre con esta persona, tienen que hablar, llegar a un acuerdo, entendimiento, es algo que no debe de tener trascendencia, es un malentendido que hubo por ahí propiamente”, insistió.
Aurelio Mojica Limón rechazó que la Diócesis de Veracruz pidiera al párroco de Alvarado salir a ofrecer disculpas públicas, sino que se trató de una iniciativa suya.
Finalmente, Mojica Limón aseguró que no se tienen registrados más casos donde se involucre a sacerdotes de la zona.






