Pese a la política de austeridad del gobierno federal, el presupuesto del Instituto Nacional de Ecología (Inecol) se ha mantenido en los niveles de años anteriores y se prevé que para 2024 sea similar al ejercido este año del orden de los 395 millones de pesos.
Así lo afirmó su director Armando Contreras Hernández, quien dijo que esa es la aspiración para estar en condiciones de continuar la labor de investigación que ayude a preservar la vida de los animales y las plantas, y contribuir al cuidado ambiental.
El investigador expuso que la ventaja de lograr este presupuesto es participar en las convocatorias que hacen que los recursos que otorga el gobierno federal se puedan complementar.
“Nosotros participamos en casi 70 convocatorias y tenemos un porcentaje de aprobación de nuestras solicitudes de aproximadamente 30 por ciento, lo cual hace que aunque exista austeridad podamos allegarnos recursos del Gobierno del Estado, de fuentes internacionales y de otras convocatorias que nos permiten una marcha relativamente normal”, añadió.
Explicó que estos son apoyos a proyectos de investigación y para proyectos en prestación de servicios.
“Hemos colaborado en estudios de impacto ambiental para el Tren Maya y eso nos permite (tener) recursos que se destinan a otros proyectos. Esa es la mecánica con la que funcionamos”, resaltó.
Dio a conocer que actualmente por cada tres investigadores que tiene el instituto hay un proyecto propio que recibe este apoyo y suman, entre técnicos e investigadores poco más de 250 trabajadores, es decir, que hay los recursos para que todos ellos tengan actividades, ya sea por los recursos que otorga la Federación, por los proyectos que concursamos y ganamos o por la prestación de los servicios.
De la prestación de los servicios, dijo, es un vínculo con las empresas y con instituciones que tienen preguntas muy concretas y en las que podemos participar, como es el caso del trabajo que se desarrolla muy de cerca con la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) para establecer un proceso de vinculación entre las micorrizas que ayudan al establecimiento de las plántulas de árboles en la reforestación.
