Tequila, Ver.– El empresario transportista y exalcalde de Tequila, Jesús Valencia Morales, advirtió que los accidentes en la carretera federal 123, tramo Orizaba–Zongolica, se han incrementado entre un 70 y 80 por ciento, situación que atribuyó directamente a la mala calidad del material aplicado con polímero en diversos segmentos de la vía.
Explicó que el problema de fondo no es el exceso de velocidad, sino la deficiente calidad del pavimento, particularmente en el tramo Naranjos–Los Guayabos y San Andrés Tenejapan, de aproximadamente 2.5 kilómetros, donde la superficie se vuelve extremadamente resbalosa incluso con ligera llovizna.
La carretera Orizaba–Tlilapan–San Andrés–Tequila–Zongolica es utilizada diariamente por habitantes de al menos 11 municipios, además de transporte público, de carga y vehículos particulares, lo que la convierte en una vía estratégica de alto tránsito.
“El material es tan resbaloso que hasta caminando uno se patina. No se necesita ser ingeniero para darse cuenta de que no es el adecuado”, afirmó.
Recordó que durante su administración, en 2025, se rehabilitó un tramo de 12 kilómetros entre Tequila y los límites con Los Reyes, obra ejecutada con recursos federales y que actualmente se mantiene en buenas condiciones. No obstante, otros segmentos construidos por distintas empresas presentan deficiencias graves.
Aunque se trata de una carretera sinuosa con límites de velocidad bajos, históricamente el índice de accidentes era mínimo. Sin embargo, la semana pasada se registraron cinco percances en menos de dos horas, involucrando vehículos particulares y unidades pesadas, algunas de las cuales terminaron fuera del camino o en barrancos.
Ante este panorama, Valencia Morales exigió a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) la liberación inmediata de recursos para aplicar una nueva carpeta asfáltica en los tramos críticos.
“No podemos esperar a una tragedia mayor. Esto es una trampa mortal. El problema no se soluciona con topes, sino con una obra bien hecha”, subrayó.
De acuerdo con el exmunícipe, la reciente colocación de reductores de velocidad por parte de la SICT no ha reducido los percances y, por el contrario, incrementó el riesgo al estar instalados únicamente en el carril de bajada, lo que provoca que los automovilistas invadan el carril contrario para evitarlos.
Señaló que existe molestia social e incluso propuestas ciudadanas para retirarlos ante la falta de soluciones de fondo.
