Orizaba, Ver.- La entrada en vigor de la Ley Silla obliga a las empresas a garantizar asientos con respaldo para el personal que durante años han sido forzados a permanecer de pie durante jornadas extenuantes.
Para César Silva Reyes, dirigente de la CROC en Orizaba, esta reforma representa un triunfo histórico de la clase trabajadora, pero en muchos centros laborales es imposible “debido a que hay lugares en donde las labores deben ser de pie”.
Explicó que dicha reforma a la Ley Federal del Trabajo obliga a los empleadores a proporcionar asientos con respaldo para que los trabajadores puedan descansar periódicamente durante su jornada, así como permitir su uso cuando la naturaleza de las actividades lo haga posible. Esta disposición aplica de manera general en centros de trabajo de los sectores industrial, comercial y de servicios.
Sin embargo, agregó que en muchos casos es imposible porque “hay que estar haciendo recorridos en las áreas de productividad, de ensamble, por ejemplo, en donde no puede haber sillas de por medio”. En contraparte, hay lugares en donde el uso de la silla es excesivo, “en los bancos, el sector comercio, en donde lo que el trabajador quiere es levantarse y descansar”.
En estos lugares, dijo, se le debe dar la oportunidad al empleado de levantarse de manera constante, “pero hay empresas en donde los controles de seguridad y calidad no permiten la colocación de sillas. Ahí lo que se debe hacer es permitirle al personal salir a descansar y no solamente media hora para consumir sus alimentos”.
Silva Reyes subrayó que durante años miles de empleados han sido obligados a estar de pie durante jornadas prolongadas, particularmente en giros como tiendas departamentales, supermercados, farmacias, fábricas, hoteles y restaurantes, situación que ha causado problemas de salud como várices, lesiones en columna, rodillas y pies, además de fatiga crónica.
“Esta reforma no es un lujo ni un capricho, es una medida de justicia laboral y de salud ocupacional. Nadie debería ver deteriorada su salud por no tener derecho a sentarse unos minutos durante su jornada”, expresó.
Recordó que las empresas contaron con un periodo de adaptación para cumplir con esta obligación, por lo que a partir de su entrada en vigor las autoridades laborales podrán sancionar a los centros de trabajo que incumplan.
Las multas, detalló, pueden ir desde 250 hasta 2 mil 500 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA) y en casos graves o reincidentes puede haber suspensión temporal de actividades.
César Silva Reyes exhortó a los patrones de la región de Orizaba y del estado a asumir la Ley Silla como una oportunidad para mejorar el clima laboral, aumentar la productividad y demostrar responsabilidad social. Afirmó que está comprobado que quien labora con mejores condiciones físicas y emocionales rinden más y cometen menos errores.
Asimismo, exhortó a los trabajadores a informarse y ejercer este derecho, señalando que la ley los respalda y que ninguna empresa puede sancionarlos o despedirlos por solicitar condiciones dignas de descanso. “La dignidad en el trabajo no se negocia. Si un trabajador es presionado o intimidado por exigir el cumplimiento de la ley debe denunciarlo”, recalcó.
Refirió que la organización sindical estará atenta para vigilar el cumplimiento de esta reforma, brindando acompañamiento y asesoría a quienes enfrenten resistencia por parte de sus empleadores. Agregó que el sindicato mantendrá comunicación con las autoridades laborales para que las inspecciones se hagan de manera efectiva.
Finalmente, César Silva Reyes sostuvo que dicha norma es sólo un paso más en la agenda de derechos laborales que debe fortalecerse en México.
“Hoy celebramos este avance, pero seguiremos luchando por jornadas justas, salarios dignos y condiciones laborales humanas. El bienestar de los trabajadores debe estar siempre en el centro del desarrollo económico”, concluyó.






