Orizaba, Ver.- El alcalde de Orizaba, Juan Manuel Diez Francos, acusó sin pruebas a dos medios de comunicación de estar involucrados en la muerte del canguro rojo Skippy, al asegurar que quien envenenó al marsupial avisó a los reporteros para que cubrieran la nota y atacar a su gobierno.
El alcalde dijo que interpuso una denuncia ante la Unidad Integral de Procuración de Justicia y quedó asentada en la carpeta de investigación F318/2025 el 25 de abril de 2025.
Y es que el caso de la muerte del canguro ha tomado un giro polémico, no por la claridad en las investigaciones, sino por las acusaciones sin sustento lanzadas por el edil, quien en lugar de asumir la responsabilidad de su administración en el cuidado del animal ha optado por culpar a medios de comunicación insinuando una conspiración política.
Llama la atención que pese a afirmar que sólo el veterinario y el coordinador de la Unidad de Manejo Animal (UMA) sabían de la muerte de Skippy, el alcalde no explica cómo un reportero de N+ pudo acceder al lugar antes que las autoridades.
En lugar de reforzar protocolos de seguridad o transparentar las condiciones en las que se encontraba el animal, Diez Francos prefirió construir una narrativa de victimización, insinuando que sus críticos están dispuestos a envenenar fauna para desprestigiarlo.
Además, al ser cuestionado sobre medidas preventivas, el alcalde se limitó a decir que “no hay recursos para cámaras ni policías en cada jaula”, cuando precisamente su administración es responsable de garantizar el bienestar de los animales bajo su custodia.






