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De Nguyen Vo Giap a Díaz-Canel

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Las tipologías de la guerra

“Guerra de todo el pueblo” (Fidel Castro) es la estrategia latinoamericanizada de la original vietnamita “Guerra del pueblo, ejército del pueblo”, teorizada y puesta en acción por el general Vo Nguyen Giap.

El fracaso norteamericano de la invasión a Cuba en bahía de Cochinos en 1961 demostró la inoperancia de la Guerra de ocupación de un ejército de mercenarios financiado e impulsado por Estados Unidos.

Fidel Castro y Ernesto Ché Guevara aplicaron esta teoría en Cuba con indudable éxito. Giap había expresado “el armamento norteamericano era el más moderno del mundo, pero el factor determinante en la guerra, es el hombre”. El presidente Ho Chi Minh, se lo dijo personalmente a Robert MacNamara, secretario estadounidense de Defensa durante la guerra: “Ustedes perdieron en Vietnam, porque ustedes no conocen al vietnamita”.

La Guerra del pueblo se caracteriza en una lucha que pasa por tres etapas: se inicia con guerrillas de pequeño tamaño de extraordinaria movilidad. Con el correr del tiempo se producen procesos cuantitativos que, en un momento dado, dan paso al gran salto cualitativo que es la Guerra de movimientos, grupos compactos que actúan dominando zonas enteras. Cuando maduran las condiciones se llega a la etapa final en que el ejército se consolida y se llega a la Guerra de posiciones.

Recordemos que Vietnam enfrentó al ejército norteamericano después de una Guerra de resistencia y, luego, una Guerra de desgaste contra el colonialismo del ejército francés, al mismo tiempo (1945) que luchaba contra la ocupación japonesa (con un núcleo de cinco mil combatientes). Los franceses perdieron más de 300 mil hombres en esta guerra. Giap en la etapa final aceptó la capitulación del general galo Christian de Castries, tomando prisioneros a 16 mil hombres y tras derribar 62 aviones enemigos.

Los líderes militares vietnamitas estaban adiestrados en las acciones de una Guerra prolongada, en los enfrentamientos contra cada uno de los imperialismos, siempre en la asunción popular de la Guerra total. El Che Guevara, prologuista del libro de Giap, cita a su correligionario Camilo Cienfuegos: “El ejército es el pueblo uniformado”. (re-citado a su vez por Amlo)

Ante la imposibilidad de enfrentamientos directos debido a la fuerza superior de los invasores, los vietnamitas preconizaron “hacer de su retaguardia nuestras propias posiciones avanzadas”. En esta guerra -escribe Giap- no había frente definido. El frente estaba donde se encontraba el enemigo.

Tanto los franceses como los norteamericanos se atascaron en su Guerra de agresión frente a la estrategia de resistencia prolongada, que consiste en que “Toda la población participa en la guerra donde quiera que se presente el enemigo y cada poblado tiene su dispositivo de defensa, cada distrito sus tropas regionales que combaten bajo la dirección del comité local del partido en coordinación con el ejército regular”.

“Con el desarrollo de nuestras fuerzas,-señala Giap- la guerrilla se transforma pronto en guerra de movimiento aún muy impregnada de las características de la guerrilla, que llega a ser la forma esencial de combate. En esta combinación el ejército popular crece sin descanso. Un ejército popular insuficientemente equipado, pero combatiendo por una causa justa, siguiendo una estrategia y una táctica justas, es plenamente capaz de vencer a un ejército moderno. La guerrilla es la guerra de las masas populares de un país económicamente atrasado levantándose contra un ejército de agresión poderosamente equipado y bien entrenado”.

El profesor de historia de la Universidad de La Habana Fabio Fernández, reflexionó recientemente sobre el concepto Guerra de todo el pueblo, que ideado hace más de 40 años por Fidel Castro “no buscaba tanto repeler una invasión estadounidense como hacer terriblemente onerosa la factura militar, económica y humana de una ocupación. Funcionó mucho siempre el factor disuasivo: si te tiras aquí vas a poner muchos muertos, piénsatelo bien”.

El presidente Miguel-Diaz Canel, ha echado mano de esta doctrina para situarse en la amenaza de una nueva embestida de EU, que consiste en crear focos de resistencia basados en milicias populares. Castro lo planteó asi: “Garantizar la unidad nacional, bajo la dirección del partido comunista de Cuba (único legal) en que cada ciudadano tiene un lugar, un método y un medio para combatir”.

Según lo han difundido las autoridades cubanas instauraron una jornada semanal de prácticas militares con ejercicios territoriales de preparación combativa. Estos ejercicios incluyen ensayos de emboscadas y entrenamiento para la instalación de minas, lanzamiento de granadas, protección a la población, clases de sanidad militar, defensa contra armas de destrucción masiva, manejo del fusil AKM y técnicas de enmascaramiento.

Se organizan brigadas de producción y defensa que participan en arme y desarme de fusiles, el tiro con armas de infantería y artillería, el empleo de drones y de los medios de comunicaciones, la elaboración de alimentos y el abastecimiento de agua.

Sin embargo las condiciones hoy son otras. En los años 80 Cuba se encontraba entre las principales potencias militares del mundo. El profesor Fernández considera que actualmente Cuba es una sociedad envejecida, marcada por flujos migratorios, con 30 años de crisis a sus espaldas y en donde se ha roto el consenso político en muchísimos aspectos, la implicación trasversal se ha deteriorado, la lógica de permanente movilización no existe y el liderazgo no es el de antes.

Pero hay que tomar en cuenta no solamente todo lo anterior, sino darnos cuenta que el concepto de batalla se ha transformado a partir del ataque aéreo con base en las fuerzas navales en Venezuela, inaugurando lo que podría llamarse en las categorías militares, una Guerra de decapitación.

Es impensable, según las experiencias bélicas de la segunda mitad del siglo XX hasta la fecha, una Guerra de conquista o ocupación del ejército norteamericano en Latinoamérica –en Medio Oriente la última catástrofe de una Guerra de ocupación fue Afganistán.

Los halcones que ocupan hoy las salas de comando de la recién nombrada Secretaría de Guerra de EU, tienen claro que de aquí en adelante todo consiste en evitar bajas en las tropas territoriales y, por supuesto, ni pensarlo en las fuerzas aéreas y navales. El concepto de “batalla quirúrgica”, es una realidad, pues se ha puesto en práctica la eliminación o secuestro de líderes rebeldes.

Lo que no ha cambiado en la nueva guerra basada en la superioridad tecnológica, electromagnética y digital es su principio histórico (que parte desde la primera guerra mundial): “La guerra no ha sido engendrada por la voluntad maligna de los bandidos capitalistas aunque es indudable que se hacer solo en interés suyo y solo a ellos enriquece. La guerra es el producto de medio siglo del desarrollo del capital mundial de sus miles de millones de hilos y vínculos. El carácter político social de la guerra no se determina por la “buena voluntad” de personas, de grupos ni aún de pueblos enteros, sino por la situación de la clase que hace la guerra; por la política de esta clase, que tiene su continuación en la guerra, por los vínculos del capital, como fuerza económica dominante de la sociedad moderna; por el carácter imperialista del capital internacional”. (Vladimir Ilich Lenin. Sobre las tareas del proletariado en nuestra revolución)

Referencias

Guerra del pueblo. Ejército del pueblo. Vo Nguyen Giap. Editorial Cienflores. Libro digital. 2020

El hombre y el arma. Vo Nguyen Giap. Libro digital. 2020.

Guerra-de-todo-el-pueblo-la-estrategia-militar-de-cuba-ante-las-presiones-de eu. https.//www.elfinanciero.com.mx/mundo/2026/02/15