En el marco de la entrega de certificados de graduación de 117 egresados de la carrera de Formación Docente de las Universidades del Bienestar “Benito Juárez” como testigo de honor, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo una encendida defensa de la educación pública, como un principio que ha recorrido las cuatro transformaciones en el país. Desde que José María Morelos pregonó que se diera la misma educación al hijo del peón que al hijo del hacendado; desde que Benito Juárez reivindicó la educación laica hasta la Revolución mexicana, de la cual emergió la Secretaría de Educación Pública (SEP).
“Para la Cuarta Transformación, la educación es el eje de una visión humanista, de una construcción colectiva. No me gusta llamarle oportunidades. En la educación pública confluyen el esfuerzo individual de superación con el esfuerzo colectivo de una reivindicación social. No me gusta hablar de oportunidades porque la educación es un derecho. La Cuarta Transformación recupera la educación pública. Tuve el privilegio de participar en una movilización estudiantil en 1986, fuimos los estudiantes los que defendíamos el derecho a la educación, porque querían subir colegiaturas, terminar con el pase automático, rompiendo la cadena de educación pública. El objetivo era que sólo una élite pudiera tener acceso a la universidad”, afirmó Sheinbaum.
El resultado, continuó, “es que hoy no tenemos médicos especialistas porque pusieron exámenes muy difíciles, esa visión era concebir la educación como un privilegio para unos cuantos. Ahora se conjuga una visión que combina el derecho a la educación con otros derechos sociales, como el acceso a la vivienda, privilegio y oportunidad”.
Elogió el trabajo de Raquel Sosa como coordinadora nacional de las Universidades del Bienestar, que ya tiene más de 80 mil estudiantes en todos sus planteles. Recordó que estos planteles fueron la respuesta que dio el presidente Andrés Manuel López Obrador para garantizar el acceso a la educación superior de los jóvenes. “Se ha dicho que las Universidades del Bienestar son de segunda. Falso. Son como cualquier universidad pública, es más, son mejores”.
“Me da mucho gusto estar por varias razones”
Más adelante, la coordinadora de este sistema universitario, Raquel Sosa, hizo un reconocimiento a la fundadora del Teatro Campesino Indígena, María Luisa Martínez Medran, y anunció la entrega de tres títulos honoríficos a los profesores fundadores: Delia Rendón, José Yerbes y José Loreto.
Durante su intervención, Sosa evocó el inicio de esta experiencia que recoge en el teatro la ritualidad indígena: “María Luisa fue una maestra que entregó su vida para producir teatro profundo con la ritualidad de los pueblos originarios, principalmente un reconocimiento al pueblo Maya. Hacíamos un recorrido con nuestro querido compañero Carlos Payán, apoyando el recorrido por todo el país. Gracias a su enseñanza, somos realmente cultivadores del trabajo en comunidad”.






