Con el gobierno de Donald Trump prevalecerá el respeto, el diálogo y la colaboración, pero “no somos extremistas, porque hay principios irrenunciables: no podemos ceder nuestra soberanía ni permitir que nuestro pueblo resulte afectado por decisiones que tomen gobiernos y hegemonías extranjeras”, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ante el multitudinario respaldo que recibió en el Zócalo, aseguró estar dispuesta a dar la vida por México.
“Siempre lo hemos expresado con convicción: México es un gran país, con un pueblo digno y valeroso. Ante Estados Unidos somos naciones en igualdad de circunstancias, no somos más pero tampoco somos menos, y siempre pondremos por encima de todo el respeto a nuestro amado pueblo y a nuestra bendita nación”, sostuvo.
Desde el centro político de la República, mencionó al pueblo estadounidense “que no tenemos ni tendremos intención alguna de perjudicarlos y estamos resueltos a colaborar con ellos en todos los ámbitos, especialmente, ante la preocupación que tienen por el grave consumo de drogas sintéticas”.
Por razones humanitarias, agregó, “México seguirá colaborando para evitar que llegue fentanilo a los jóvenes estadounidenses y para apoyar a sus familias”.
En un Zócalo desbordado, la Presidenta resaltó, ante las negociaciones con Estados Unidos para evitar los aranceles a las exportaciones, que ha quedado demostrado que “el amor a la patria siempre gana; hemos demostrado que el pueblo de México es mucha pieza y que juntos somos más y llegamos más lejos. Siempre diremos con orgullo y amor que México es un país libre, independiente, soberano y democrático. Nuestra fuerza es el pueblo, nuestro motivo es su bienestar, tenemos la misión de servir al pueblo y a la patria. Tengan la certeza de que su Presidenta, con temple y corazón, nunca los va a traicionar, y siempre pondré mente, corazón, energía y hasta la vida misma por nuestro querido y amado México”.
Única oradora, recordó que hoy es un acto de unidad, pero “aún cuando ya está en la Constitución, no se debe olvidar que el primero de junio habrá elecciones. Y por primera vez en la historia, el pueblo de México va a elegir a jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)”.
Fueron múltiples las ocasiones en que se escuchó el grito de “¡no estás sola, no estás sola!”. Y la Presidenta, al confiar que seguirán los buenos resultados en la negociación con Trump, exhortó a seguir “atentos e informados por si es necesario nuevamente convocarnos a esta plaza pública. ¿Están de acuerdo?”, preguntó y se escuchó un sonoro “sí”.
La mandataria subrayó a los miles de presentes que su gobierno nunca se divorciará del pueblo. “Somos uno solo” y siempre que haya que informar o afrontar alguna adversidad, vamos a estar juntos. Y “aquí estamos juntos pueblo y gobierno, y nunca nos vamos a separar. Esa es nuestra razón y nuestra fuerza”.
En esta ocasión, “por la fuerza del pueblo de México, nos reunimos para congratularnos, porque en la relación con el gobierno de Estados Unidos prevaleció el diálogo y el respeto, y fueron levantadas las tarifas o aranceles que se estaban aplicando a productos que exportamos hacia el vecino país. Este, repito, es un logro de todas y de todos”.
La mandataria recordó que después de la primera pausa de un mes a los aranceles, convocó a la asamblea que fue convocada para anunciar una estrategia de respuesta, planeada desde hace meses, pero “afortunadamente ha prevalecido el diálogo y sobre todo el respeto entre nuestras naciones. Siempre lo hemos expresado con convicción: México es un gran país con un pueblo digno y valeroso. Somos naciones en igualdad de circunstancias, no somos más pero tampoco somos menos, y siempre pondremos por encima de todo el respeto a nuestro amado pueblo y a nuestra bendita nación”.
La Presidenta hizo un recuento de las negociaciones con Estados Unidos en las últimas semanas, entre ellas cómo se resolvió aplazar un mes más la aplicación unilateral de aranceles en la llamada del 6 de marzo, “y ahora quiero expresarles que somos optimistas porque para el 2 de abril, el gobierno de Estados Unidos ha anunciado que pondrá aranceles recíprocos a todos los países del mundo”.
Nada más que México no le cobra por exportaciones, “pues nosotros desde hace 30 años hemos firmado dos tratados comerciales con los que se establece que nosotros no tenemos aranceles con ellos ni ellos con nosotros. Es decir, no se tendrían que aplicar aranceles recíprocos, porque prácticamente no hay aranceles de México hacia los Estados Unidos”.
Por ello, agregó, “siempre hay que agradecer la voluntad de diálogo del presidente de Estados Unidos con México”, y resaltó en este ámbito, como incidió en la negociación la buena relación que tuvo el expresidente Andrés Manuel López Obrador –a quien envió saludos hasta Palenque, Chiapas– con Trump.
“Es probable que a algunas personas no les interese que haya una buena relación entre nuestros pueblos y gobiernos, pero estoy segura que con información y diálogo respetuoso siempre podemos lograr una relación de respeto. Hasta ahora ha sido así”.
Con Estados Unidos “somos vecinos, tenemos la responsabilidad de colaborar y coordinarnos, pero debemos tener siempre claro, como decía Vicente Guerrero, la patria es primero”.
Tenemos plan y estrategia, y saldremos adelante, como lo hicimos con la pandemia de covid-19, porque tenemos un pueblo extraordinario, “con más razón ahora que estamos fortalecidos en lo económico, lo social y lo político”.
Insistió: “siempre estaremos juntos y juntos siempre vamos a salir adelante con temple, con cabeza fría y con mucho amor al pueblo de México”. E invariablemente, afirmó, “con voluntad y tesón, debemos tender al diálogo siempre como la mejor opción”.
México y Estados Unidos, recordó, compartimos una frontera de 3 mil 180 kilómetros; cooperamos en lo comercial, lo económico, en la amistad, y tenemos familias de uno y otro lado de la frontera, además de que nuestra historia “está marcada con numerosos episodios de hostilidad, pero también de cooperación y entendimiento”.
Remarcó que “por razones humanitarias”, México seguirá colaborando para evitar que el fentanilo llegue a los jóvenes estadounidenses y para apoyar a sus familias, pues el uso de esa droga sintética en la nación del norte representa un grave problema de salud pública.
Destacó que el trabajo que han implementado las fuerzas armadas y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) contra esa sustancia, en numerosas incautaciones, se ha traducido en la reducción de aseguramientos en la frontera sur de Estados Unidos.
Citó cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, que señalan que entre octubre de 2024 y enero de 2025 disminuyó el cruce de fentanilo de México a su vecino del norte, en 50 por ciento; y de enero a febrero de 2025 en otro 41 por ciento.
Sin embargo, la jefa del Ejecutivo dejó claro que Estados Unidos debe hacer su tarea para atender las causas del consumo y adicción a esa sustancia entre sus ciudadanos; y que así como México pone énfasis en la lucha para evitar el paso ilegal de la droga, Washington haga lo propio para frenar las armas que llegan a México.
“De la misma forma que cooperamos en este ámbito, en todo momento le hemos planteado al gobierno de Estados Unidos que debe aplicarse para que dejen de llegar armas de alto poder a nuestro territorio. La estrategia para evitar el cruce de drogas hacia Estados Unidos es parte de la estrategia que hemos planteado para conseguir la paz y la seguridad en nuestro país”.






