Al comenzar la gestión del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) encontró un padrón de 330 centros de verificación vehicular, de los cuales solo 230 operaban regularmente. Durante una conferencia de prensa, el mandatario criticó la concesión de verificentros que, según él, no prestaban el servicio adecuado y fueron otorgados a amigos y allegados de administraciones anteriores.
“Dieron concesiones a verificentros que ni prestaban el servicio, no sé con qué intención, muchas de éstas a amigos y allegados de pasadas administraciones”, afirmó García Jiménez.
En respuesta, la SEDEMA llevó a cabo un exhaustivo análisis del cumplimiento de la norma oficial, enfocándose en las instalaciones necesarias para aplicar la prueba dinámica. Como resultado, se revocaron las concesiones a 145 empresarios que no cumplieron con los requisitos.
Con la última actualización, y tras enfrentar numerosos actos de corrupción y denuncias por falsificación de documentos, el número de verificentros en el estado se ha reducido a 185. Este ajuste busca asegurar que los centros restantes cumplan con los estándares óptimos para la verificación vehicular en Veracruz, según informó el titular de la SEDEMA, Juan Carlos Contreras Bautista.
Este proceso de depuración es parte del esfuerzo de la administración estatal para mejorar la transparencia y eficiencia en la gestión de los centros de verificación vehicular.






